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14 abr 2010

36 horas enterrado bajo la nieve del Everest

Os traigo hoy un estupendísimo relato sobre la increible historia de Beck Weathers.
Como otras, esta sacada de Kurioso, una web altamente recomendable.

Más de 40 cadáveres siembran los últimos 800 metros de la cara norte del Everest. Azotados por una ventisca perpetua que los mantiene siempre visibles al sempiterno escalador.  Beck Weathers, un adiestrado alpinista norteamericano, compartió postura y convivió con todos ellos mientras esperaba en coma su muerte durante la primavera de 1996. Con sólo la cara y una mano al descubierto permaneció hundido e inconsciente bajo la nieve más de 30 horas antes de que su cerebro inexplicablemente decidiera salvarle.
Espectacular atardecer en el Monte Everest (8.850 msnm) desde Kala Pattar. Fuente

Beck Weathers perteneció a la infausta expedición protagonista del “Desastre del 96“. El año más mortífero de la historia en el Everest, con 15 fallecidos; 9 de ellos tras una repentina y extraña ventisca a escasos metros de la cumbre.
“Al principio creí que se trataba de un sueño, cuando volví en mí, pensé que estaba en la cama. No sentía frío ni nada. Me puse de lado, abrí los ojos y vi la mano derecha delante de mi cara. Entonces reparé en lo congelada que estaba y eso me ayudó a reaccionar. Al final, desperté lo suficiente como para darme cuenta de que estaba hecho una mierda y de que la caballería no vendría a salvarme, de modo que tenía que espabilarme por mí mismo” Beck Weathers
La historia de su segundo nacimiento está llena de hechos tan increíbles como inexplicables. Un equipo de especialistas de la National Geographic comandados por el Doctor Ken Kamler acompañaron a la aciaga expedición de Beck para investigar sobre el movimiento de las placas tectónicas y dar fe científica de todo lo acontecido. El mismo equipo que dio por muerto -hasta tres veces- al pobre Beck.
Beck Weathers, de 49 años, tenía 10 años de experiencia en alta montaña cuando se embarcó en el difícil ascenso del Everest. No sin antes pasar varios meses de durísimo entrenamiento coronando seis de las siete cumbres más altas del planeta. Estaba preparado. Un año antes, incluso, se había operado los ojos para corregir su miopía y encarar con mejor visión el desafío, en lo que sería la decisión desencadenante de su desgracia.
10 de Mayo. Cuando todos los escaladores llegaron al borde sudoeste, pasado el campamento IV y a escasos 450 metros de la cumbre; una descomunal tormenta no prevista les sorprende en la última cuerda montañosa. Y digo cuerda montañosa porque en esa arista, un puente de 300 metros que conduce a la cima, nadie va atado; no hay cuerdas entre los alpinistas porque hacia cualquier lado la pendiente es tan vertical que si te atas a alguien, le arrastras contigo en caso de caída. A la izquierda 2.500 metros antes de aterrizar en Nepal; a la derecha 3.600 metros antes de dar con tus huesos en el Tibet.
 Primeros auxilios de Beck a la llegada al campo III. Fuente
En esa tesitura, a una temperatura de -50 grados centígrados, con vientos de 90 kilómetros por hora y en el apogeo del derroche láctico; los alpinistas empezaron a colapsar con el último martillazo de la naturaleza; entregándose al destino e hincando las rodillas a escasos metros de su objetivo. En ese momento había 20 escaladores y un parte de tiempo equivocado en los últimos 600 metros de ascensión. El drama acababa de comenzar.
Rob Hall daba el parte por radio al campamento III de la cabecera de la expedición a escasos metros de la cima. Su compañero Doug Hansen estaba exhausto y no podía ni continuar ni bajar. Se quedaría con él a esperar los refuerzos. También informó que Beck Weathers, nuestro protagonista, había colapsado durante la tormenta y yacía muerto en la nieve una decena de metros más abajo. Desde el campamento conminaron a Rob a que abandonase a Doug para poder salvar su vida. Rob contestó:
“Imposible. Ambos estamos escuchando…”
Rob firmo con serena lealtad su sentencia de muerte no sin antes pedir al campo III que le pusieran en contacto -via satélite- con su mujer, embarazada de siete meses, en Nueva Zelanda; de la que se despidió en la más absoluta soledad después de decidir el nombre de su futuro hijo.
Desde el campo III salió un equipo de rescate hacia la arista. Todd Burleson y Peter Athans, ayudantes del médico de la expedicion, arriesgaron sus vidas en la imposible tormenta para salvar otras, quizás las menos. Al llegar al caos conminaron a los más fuertes a bajar hasta el Campo III, a 7.310 metros y estabilizaron a los colapsados en espera de imposibles. No encontraron a Beck Weathers.
Los compañeros le buscaron durante todo el día para certificar la muerte antes anunciada, pero la ventisca hacía imposible ver mas allá de un par de metros. Además el propio Beck, como contaría más tarde, se había desviado unos metros de la cuerda a causa de la ceguera que le estaba provocando la congelación de sus globos oculares. Las cicatrices de su antigua operación habían reventado por el frío y su visión antes de desvanecerse era prácticamente nula. Beck decidió antes de ‘doblar la rodilla’ resguardarse del fuerte viento en un recoveco de nieve para esperar la bajada de sus compañeros. Se barruntaba el fin.
 Aspecto que presentaba el rostro de Beck unas horas y unas semanas después. Fuente, 2

 
El día 11 de mayo. 24 horas después de su desmayo. El equipo encontró el cuerpo de Beck Weathers, al lado del cadáver de la japonesa Yasuko Namba y cubierto completamente de hielo excepto media cara y la mano derecha que se erguía como un palo, congelada con los dedos abiertos y por encima de la nieve, como saludando. Comprobaron con dificultad que aún respiraba débilmente desde el coma y decidieron, ante la imposibilidad de efectuar un traslado imposible, certificar su segunda ‘muerte’. Al fin y al cabo nadie había despertado nunca en la montaña de un coma hipotérmico.
Lo que ocurrió a partir de ese momento es un completo misterio para la ciencia. El Doctor Ken Kamler construyó y explicó su particular teoría para luego pasearla en infinidad de conferencias y TED talks de turno. Beck permaneció 30 horas en un estado catatónico. El oía a sus compañeros pasar y decir “está muerto” pero no podía ni moverse ni parpadear cuando marchaban. El cerebro del alpinista había revertido una hipotermia irreversible. ¿Cómo lo hizo? Según las especulaciones del doctor Ken el lóbulo temporal, en lo más profundo del cerebro y encargado de guardar los recuerdos; fue el último en abordar la hipotermia. Becks consiguió despertar porque los fuertes recuerdos de su familia mantuvieron la glucosa y la energía en la parte del cerebro donde también radica la voluntad: Las circunvoluciones del cuerpo calloso.
 Simulación de un ‘Tac’ del cerebro de Becks en las cuatro fases de su agonía: 1.- Escaner en estado normal. Flujo distribuido. 2.- Lóbulos frontales con mayor flujo. Se pone atención en los músculos. Apenas hay actividad en el centro o de ‘recuerdos’. 3.- Flujo desaparece. Casi no hay actividad. 4.- La parte central o de recuerdos se ilumina de nuevo, al pensar en su familia

36 horas después del inicio de la gran ventisca Beck apareció tambaleándose como una momia en la tienda médica del campo III:
Hola Ken… ¿Dónde me puedo sentar? [...]  ¿Aceptas mi seguro de salud?
El primer chequeo fue desolador. Tras su aparente lucidez se escondía un cuerpo congelado y rígido. La mano derecha era una piedra y en la cara asomaba ya la necrosis negra del tejido muerto. Los primeros tratamientos iban encaminados a paliar el dolor que despierta el calor del cobijo. Beck fue reservado en una de las carpas mientras atendían al resto de pacientes no desahuciados.
Durante esa noche, la ventisca destrozó la tienda donde estaba en solitario el alpinista y parte del nylon cayó sobre su cabeza, asfixiándole mientras le dejaba a la intemperie. Inmóvil pasó la noche entre gritos estériles y estertores de frío infinito. Cuando el equipo despertó y vieron el panorama pensaron en el desenlace fatal pero Becks… había vuelto a conseguirlo por tercera vez.
 Detalle del rescate con helicóptero y del Doctor Ken practicando una de las curas. Fuente
Con una camilla de sogas sus compañeros consiguieron evacuarlo al campo base, a 6.500 metros. Un helicóptero lo trasladaría, desde allí a un hospital en lo que se considera el rescate a mayor altura que ha hecho nunca una aeronave de esas características. Beck Weathers pasó hasta 10 veces por el quirófano durante su larguísima convalecencia. Le amputaron el brazo derecho a la altura del codo y los dedos de la mano izquierda y de los pies. También le reconstruyeron la nariz con trozos de piel de las piernas. Nunca más volvió a la montaña..

Fuentes y enlaces

La historia la encontré repasando la imprescindible lista de Ted talks. No perderse la charla del Doctor Ken Kamler contando su experiencia (subtítulos en castellano). Hay mucha información del desastre de 1996 pero menos sobre la aventura de  Beck Weathers, quizás porque ya se preocupó él de guardárselas para sus memorias o alguna de sus últimas conferencias. Podéis encontrar algunas fuentes más aquí, aquí, aquí y aquí .

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28 ene 2010

Voluntad


Seguramente, muchos de los que corremos carreras especialmente largas, nos vimos en conversaciones acerca de lo “dificilísimo” que debe ser acabar una prueba de esas. Hace unas semanas, sin ir más lejos, después del entrenamiento, salió esta conversación. Te preguntan cómo es posible, e intuyen que esa “proeza” es sólo alcanzable para unos pocos privilegiados por la naturaleza. Cuando sale el tema de las carreras de montaña, a esto se suma cierta incredulidad: “Te estas quedando conmigo”, “eso es imposible”. Yo tuve que acabar mi primer maratón para desmitificarlo y ser verdaderamente consciente que está al alcance de cualquiera, con las suficientes ganas.
Les cuentas los entrenamientos, la preparación, series, cuestas y horas de gimnasio. Les hablas de salir a correr con frío o lloviendo y les recuerdas otras aficiones aparcadas para conseguir esa meta.

-Ahhh!! Bueno, así vale…. Pero hay que tener algo para asumir ese sacrificio. ¿Motivación?, ¿Ninguna otra cosa que hacer? O sólo afán de superación. No sé.

Hace un par de meses, leyendo un diario nacional, me llamó la atención un artículo titulado “La joya de la corona (de la inteligencia)” y firmado por Enrique Rojas en el que hablaba de los diferentes modelos de inteligencia: Monárquico y oligárquico y de los tipos de inteligencia que formaban este último: Teórica, práctica, emocional…. Se centra el artículo en la inteligencia ejecutiva, lo cual me viene de perlas para tratar de entender y comprender lo que en el primer párrafo expongo.

Según el autor, la inteligencia ejecutiva “es aquella modalidad que utiliza cuatro herramientas esenciales como instrumentos de la razón: Orden, constancia, voluntad y motivación “. Creo que estas cuatro virtudes son por lo menos ansiadas por casi todos los que estamos leyendo esto… Son las cuatro patas de la mesa de una preparación para carreras o pruebas largas.

Desgrana una a una:

Orden: Lo correcto, la disposición adecuada. Habla de una cabeza ordenada, de saber priorizar, de identificar lo importante en contra de lo secundario. Del orden en la vida, planificar, distribuir el tiempo.

Constancia: Tenacidad sin desaliento. Empezar pocas cosas e ir tras de ellas sin bajar la guardia. Insistencia, perseverar, saber mirar hacia delante con la ilusión de alcanzar la meta deseada. La constancia es el eje de cualquier conducta que aspire a ser mejor.

Voluntad:La joya de la corona de la conducta. Es la disposición para querer algo y buscarlo en esa dirección”. Voluntad es elegir y elegir es anunciar y renunciar. Es la capacidad de ponerse metas concretas y luchar para conseguirlas. Toda educación empieza y termina por la voluntad, que se enriquece a base de hábitos. Una persona con voluntad llega en la vida más lejos que una persona inteligente.

Motivación: Del latin Motus: Aquello que se mueve, que empuja. El hombre no puede vivir sin ilusiones. La motivación pone en marcha la voluntad, la hacen crecerse ante los obstáculos.

La inteligencia ejecutiva es una facultad superior, que se entrena con hábitos positivos, que al final conducen a huir de la filosofía del “me apetece” a la del “hago lo que es mejor para mí”

Acaba el artículo con esta sentencia;

“El gran escándalo del S XXI es: la perfección de los medios y la confusión de los fines.

"nihil difficile valenti": Nada es difícil si hay voluntad de superarlo”


Como apéndice, comentaré que según J.A. Marina, la inteligencia ejecutiva tiene también responsabilidad en el desarrollo de la valentía, en plantarle cara a los miedos que nos atrapan y nos retraen. ¿Quién ante un gran reto no siente miedo y le asaltan las dudas y la inseguridad? No sé a vosotros pero a MI, desde luego SI.


Resumiendo: Somos un mero cóctel de hormonas y productos químicos cerebrales que nos llevan por un camino determinado. Labor de la persona, como Ser inteligente, es decidir su propia existencia, rebelándose si es necesario ante la genética y hacer suya su propia vida, ser consecuente con sus decisiones e ir a por ellas.

Llevando el ascua a la sardina: Nadie da nada gratis. Todos conocemos a esas personas que con poco entrenamiento hacen buenas marcas, pero eso no es lo normal. Si no entrenas, no obtienes resultados. Y esta es la única clave para acometer este tipo de carreras: Entrenar.

Otra cosa distinta, o por lo menos diferente es ir a por marcas. Aquí si que hay un límite, ya sea de tiempo, de capacidad de sufrimiento, de sacrificio máximo y por consiguiente de compensación, o de límite físico. La mayoría somos conscientes de cuáles son más o menos nuestros límites, y si no los conoces, las carreras te los enseñarán si estás dispuesto a verlo.


Epílogo: Que no te engañen, no hay casi nada imposible. Es muy bonito darse importancia y decir que hice 10 maratones y acabé carreras de decenas de kilómetros por la montaña. Casi cualquiera con la suficiente preparación, tenacidad y valentía es capaz de hacerlo.


Algunos ejemplos:

Gabrielle Anderson: En las olimpiadas de Los Ángeles 1984, primeras en las que se celebró el Maratón femenino. Después de 42,00 kilómetros entra en el estadio exhausta, sin fuerzas, tambaleándose.



Derek Redmond: Barcelona 92. En las semifinales de 400 metros sufre una lesión a mitad de la prueba. Quiere acabar pero no puede. Aún así no ceja en su empeño. Su padre, saltándose las medidas de seguridad, llega hasta él y le ayuda a traspasar la meta.


Sin comentarios:







22 ene 2010

Everest Marathon



 El Maratón del Everest aparece en el Libro Guinness de los Records como el maratón a más altura del mundo. La línea de salida se encuentra en Gorak Shep 5184m  cerca de campamento base del Everest  en Nepal. El final es en el pueblo sherpa de Namche Bazaar, en 3446m.
Son 42 kilómetros por senderos de alta montaña. Es la carrera más espectacular del mundo y se ha celebrado trece veces desde 1987.

Para aclimatarse, naturalmente a la altura todos los corredores se unen en unas vacaciones de 25 días en Nepal. Durante estos dias se combina el turismo en la capital, Katmandú, una caminata de 16 días siempre bajo supervisión médica, ascensiones de Gokyo Ri (5483m) y Kala Pattar (5623m) con las mejores vistas del Everest. La última actividad es una de las carreras más duras del mundo.
Aunque la carrera es, básicamente, cuesta abajo, hay dos secciones en franca pendiente. Puede existir nieve y hielo en la parte superior y hay una exposición considerable a alturas a lo largo de gran parte de la ruta. Por esta razón la carrera es sólo apto para corredores con experiencia en pruebas de montaña y de resistencia. La experiencia sobre el asfalto no es suficiente.
La carrera es organizada por la empresa sin ánimo de lucro Bufo Ventures Ltd y todos los beneficios son donados  al Everest Marathon Fondo, una organización benéfica registrada en Reino. Hasta ahora, este ha recaudado más de £450,000 para apoyar la salud y la educación  en zonas rurales de Nepal.
La carrera no se debe confundir con la Tenzing Hillary Everest Marathon, celebrada en mayo, o  la del Monte Everest Challenge Marathon, celebrada en noviembre en Darjeeling.
 
Más información: 1 y 2

15 ene 2010

Las cimas para escalada en roca más espectaculares del mundo

Meteora, Grecia.

meteora, grecia 1
 El nombre de esta elevada región significa “roca suspendida” y contiene el segundo monasterio en importancia para la religión Ortodoxa del Este en Kalambaka, tras el Monte Athos. Localizada entre el río Peneios y las montañas Pindus, estos monasterios tienen una espectacular serie de pilares de roca arenisca a sus espaldas. LaUNESCO protege la zona del conjunto de seis monasterios como patrimoniode la humanidad.

meteora, grecia 2


Dead Horse Point, U.S.A.

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 Seguro que estas imágenes te suenan de la película “MisiónImposible”  en la cual aparecen al principio mientras Tom Cruise las escalaba, o  de la película Thelma & Louise donde aparecen también.
Situado junto al río Colorado en el Parque Nacional  Canyonlands, esta montaña tiene gran interés topográfico. El rápido descenso del lecho del río deja una estrecha franja de tierra en la cual se pueden observar árboles, aunque la excesiva aridez del lugar  hace que cualquier turista tenga que ir bien provisto de comida y agua.

Dead horse point 2

Spider Rock, Arizona.


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Este increíble monolito de arenisca roja alcanza 244 metros de altura. Se encuentra en el Cañon de Arizona dentro del Parque Nacional de Chelley. Se formó hace 230 millones de años aproximadamente con la cimentación de capas de arena depositadas por el viento. Su nombre deriva de la leyenda de los indios Navajos  “la Mujer Araña” que hizo de ella su casa. Ellos le otorgan el estatus de “Salvadora” y la adoran como una deidad.


 Shiprock, Nuevo Mexico.


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 Formada a partir de una erupción volcánica hace 30 millones de años permaneciendo ahora como una inigualable exposición basáltica de lo que fue la chimenea central del volcán. Los escaladores realizan la ascensión a la cima a través de culminar picos menores. Algunos de estos maravillosos ejemplos de magma solidificado en columnas son referidos por los lugareños como el sagrado “Tse Bitai” (la roca con alas). Incluso si no pretendes escalarla puedes verla en la parte central de Shiprock desde varios kilómetros de distancia ya que tiene un diámetro de 500 metros y una altitud de 600m.El área del volcán ya extinto alcanza casi 20,000 kilómetros cuadrados abarcando regiones de Arizona, Utah y Colorado.

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 Agulha do Diabo, Brasil.


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 La aguja del Diablo da nombre a esta impresionante roca de 2.050 m de altitud en el parque nacional de Serra dos Órgaos en Brasil. No es fácil ni para los profesionales de la escalada llegar a lo más alto de esta cumbre, ya que los impedimentos naturales en términos de senda al campamento base, la cima, la distancia y el tiempo son únicos. Como fuere, las vistas son impresionantes una vez alcanzado el pico. Lo particular de esta montaña es que está compuesta por bloques y torres que se extienden los dos mil metros íntegros. La primera culminación exitosa fue en 1940.

 Las Torres de Vajolet, Alpes Italianos.

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Es mejor no juzgar a este pico por sus fotografías, y verlo por sí mismo para disipar todas las dudas acerca de su belleza. Delago arête sigue siendo la ruta más conveniente subir a esta montaña. A pesar de las medidas de protección que se puedan tomar, la pendiente de la Delagokante seguro que arrebatará el aliento a los mejores escaladores.
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 Prekestolen.Meseta Kierag, Forsand, Noruega.


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El nombre des estas montañas de 604 metros de altura varia entre Prekestolen y Preikestolen cuya traducción literal seria el Púlpito del Orador o la Roca Púlpito. Con una extraña cima plana de 25*25 metros que explica la naturaleza de su nombre. Ha sido uno de los encantos naturales de Noruega y atrajo a 95,000 visitantes en el año 2006. La Asociación de Rutas en las Montañas Noruegas ofrece visitas guiadas alrededor de Prekestolen que toman alrededor de dos o tres horas para completar la altiplanicie, que unos experimentados profesionales harían en mucho menos tiempo.



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El Capitán, Parque Nacional Yosemite, California.

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Se encuentra situado en la zona norte del parque, este monolito granítico de 900 m de altura ha desconcertado a escaladores de todo el mundo.  No es tanto su altitud como su ascenso vertical. El nombre le fue dado por el Batallón Mariposa en 1851. Hay un sendero junto a la cascada Yosemite que va directo a la cima pero la dificultad reside en cruzar la cara granítica, de la cual se dice que tiene más de 100 millones de años y casi no tiene aberturas. La calidad del granito cambia a medida que se asciende a la cumbre, quedando ésta formada en la era glaciar.

Monte thor, Isla de Baffin, Nunavut, Canadá.


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 Situado en el Parque Nacional Auyuittuq, la cara Oeste del Pico Thor se levanta 1.675 m a nivel del mar y se enorgullece de ser la cumbre con la vertical más alta del mundo. Su ubicación remota y su angulo vertical de 105º hacen de ella una de las cimas favoritas de todos los escaladores. el pico granítico forma parte de las montañas Baffin, cuya primera ascensión se realizó por el Instituto del Ártico Norteamericano en 1953.  El descenso en rappel más largo hasta la fecha, se realizó en esta montaña el 23 de Julio del 2006 por un grupo de jóvenes americanos. Incluso los no-escaladores pueden ver y admirar la belleza del Monte Thor en la famosa secuencia de “No Quarter” de la película-concierto “The Song Remains The Same”.

 Monte Roraima.


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 Formando la frontera entre Venezuela, Brasil y Guyana esta montaña se calza 2.810 m de altura. Situada en el Parque Nacional de Canaima en Venezuela es una de las formaciones geológicas más antiguas de la zona. Sir Everard im Thurn fue el primero en coronarla en 1884. Se supone que fue la inspiración para la famosa novela de Sir Arthur Conan Doyle “El Mundo Perdido” y sigue siendo especial para los indios Pemones habitantes de la zona.

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 Pico Bugaboo, Columbia-Kootenay, Canadá.


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Ubicado entre el Glaciar Vowell por el Oeste y el Glaciar Crescent por el Este, esta cima Alpina es una de las más famosas de Canadá en lo que a escalada se refiere. Su nombre fue punto de referencia para los mineros, dando significado al Arroyo Bugaboo y al paso Bugaboo usados desde otras épocas. La palabra Bugaboo significa “objeto de obsesión”, usado como miedo exagerado o ansiedad, como realmente lo sintieron en el equipo de Conrad Kain los cuales lo coronaron por primera vez en 1916 cuando Canadá se encontraba en la agonía de la 1ª Guerra Mundial.  Esta subida es recordada como una de las ascensiones más duras técnicamente jamás intentadas.



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 Las Torres, Torres del Paine Parque Nacional, Patagonia Chilena.


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En el Parque Natural las Torres del Paine de Chile se pueden encontrar maravillas naturales como montañas, glaciares, ríos y lagos que hacen de la zona punto de interés turístico. A lo largo de 112 km al norte de Puerto Natales y a 312 Km del norte de Punta Arenas, también contiene el Macizo de Paine que comanda desde una elevada posición contrastando las planicies de la estepa patagónica. Mientras los observadores prefieren explorar los alrededores como el Parque Nacional Los Glaciares y el Parque Nacional Bernardo O´Higgins, un escalador apenas puede ignorar la llamada de esta “Espuela” al Este de los Andes. Los escaladores realmente disfrutaran de la vista de millares de valles entrelazados que separan varios pico graníticos y montañas del macizo.


Saint Matterhorn, Zermatt, Suiza.


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Este es uno de los más altos picos de los Alpes Suizos,y se yergue a la impresionante altura de 4.478 m. El alpinista británico Edward Whymper y su equipo fueron los primeros en llegar a la cumbre en Julio de 1865, por una ruta tan peligrosa que perdieron tres integrantes durante el descenso.



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Cerro Torre, Patagonia Argentina.


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Esta erguida montaña granítica se eleva hasta los 3.128 metros de altura. Está expuesta a duras condiciones atmosféricas, y es una auténtico reto para incluso los mejores escaladores del planeta ya que destaca por sus increíblemente empinadas paredes. El alpinista italiano Cesare Maestri y su compañero el escalador sobre hielo Toni Egger rondaron la capa de nieve alrededor del pico hasta que finalmente el 31 de enero de 1959 la conquistaron. Les costó cuatro días culminarla y consiguiendo con su logro dejar atrás la inspiración de pico inalcanzable para muchos escaladores.



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 La Torre sin Nombre

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Este es el segundo nombre para las majestuosas torres Trango localizadas el el Glaciar Baltoro en Baltistan, norte de Pakistán. Esta ambiguedad en el nombre, mistifica los 6.239 metros de altura que alcanza su pico en una de las ramas del Karakoram. Su enorme y vasta cordillera se explande hasta los 1000 metros ha fascinado a los escaladores durante años. El primer montañero que dejó su huella en la cima, fué el británico Joe Brown, acompañado por Martin Boysen, Mo Anthoine y Malcom Howells. Hoy en dia se pueden seguir ocho rutas diferentes para llegar a la cima sobre la cual una llama eterna la recuerda como favorita para aquellos que tomaron el camino de Dan Osman.

Fuente: Argentina extrema

31 oct 2009

Los guardianes de la montaña


Con túnicas blancas y una campana a la cintura "para espantar los malos espíritus", los "yamabushi" de Japón, antiguos guerreros de la montaña, viven hoy a caballo entre el mundo moderno y una milenaria tradición de culto a la naturaleza.
En la prefectura de Yamagata (norte de Japón), a pocos kilómetros de un centro de investigación pionero en técnicas electrónicas, los "yamabushi" del siglo XXI continúan manteniendo vivos los ritos con los que, hace 1.400 años, sus antepasados honraban a la montaña y la naturaleza.

Scott Cejka

Tras llegar a la ciudad de Yamagata en el ultramoderno Shinkansen, el tren de alta velocidad nipón, y recorrer algunos kilómetros hasta el monte Hagurosan se puede ver a estos modernos adoradores de la montaña caminando con poco más que un bastón, una campanilla y una caracola que hacen sonar de tanto en tanto.

Ver Yamagata en un mapa más grande

"Es un modo de comunicarnos con la naturaleza", explica Shuetsu Ito, un "yamabushi" que alterna sus periodos en la montaña con su trabajo como funcionario en el municipio de Tsuruoka, a los pies del Hagurosan.


Para convertirse en "yamabushi" tuvo que pasar un periodo de entrenamiento que se prolongó durante dos semanas y que, explica, fue como "morir y renacer de nuevo".
"Se trata de superar varias pruebas. Por ejemplo, meterse en una habitación cerrada llena de humo y polvo de pimienta roja. La sensación de asfixia es enorme. Luego, al salir, uno aprecia el aire puro como nunca", relata Ito.
Y es que ése es el objetivo del entrenamiento, que se puede prolongar hasta cien días y tiene varias pruebas que se mantienen en secreto: "Superar el pasado y convertirse en una persona nueva para contemplar de otra manera la naturaleza", recalca el "yamabushi".
Para ello, peregrinan buena parte de la jornada por caminos de montaña y comen dos veces al día una dieta compuesta por arroz, sopa de miso y pepinillos, explica Ito, que se detiene y pone las palmas de sus manos sobre el tronco de un árbol durante largo tiempo.
"¿No lo sientes? Hay energía, hay algo dentro. Hay poder en toda la naturaleza, incluidas las piedras, el agua, el viento...", dice.
Los orígenes de los "yamabushi" se remontan al siglo VI, cuando de una mezcla de creencias del budismo y el sintoísmo nació la doctrina del Shugendo, basada en el respeto a la naturaleza y la búsqueda de sus poderes y energías.
Los "yamabushi", seguidores del Shugendo, eran entonces monjes, guerreros o muchas veces ambas cosas a la vez, a los que se les atribuía un aura casi mágica, al estilo de los hechiceros o alquimistas de la Europa de la Edad Media.
Hoy, catorce siglos después, el Shugendo sigue manteniendo un halo de misterio, pero se ha convertido para muchos japoneses en un modo de reencontrarse con la naturaleza y huir de la rutina urbana.
Ito, ataviado con una túnica a cuadros blancos y negros y con la campanilla atada a la cintura tintineando mientras anda, hace de guía ocasional para los visitantes, a los que cuenta detalles como que su caracola la compró por 70.000 yenes  o que la ruta del Hagurosan tiene hoy "tres estrellas Michelin".
En las tres montañas sagradas conocidas como Dewa-sanzan -una de las cuales es Hagurosan- hay decenas de seguidores de la disciplina del Shugendo, aunque muy pocos han completado el entrenamiento más duro, el de cien días.
"No todos lo terminan, pero cualquiera puede intentar ser un 'yamabushi'; antes había restricciones, las mujeres por ejemplo no podían serlo. Pero hoy sí", señala Ito.
Para convertirse en uno de los modernos ascetas de la montaña tampoco es necesario ser de una religión específica: "No es una cuestión de religión; en esta sociedad lo que falta es armonía, y aquí aprendemos a apreciar lo que nos rodea", concluye el "yamabushi". 

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EFE

29 may 2009

Desde el Kangchenjunga hasta Katmandú


 
Alberto Zerain nos narra las últimas vivencias desde que ascendió el Kangchenjunga hasta su llegada a Katmandú. El texto fue escrito el día 27 por el propio montañero desde el hotel de Katmandú donde se encuentra.

LLEGA EL HELICÓPTERO
Resumir todas las vivencias que he pasado el día antes de cumbre y después de coronarla y bajar al campo base, me resulta algo complejo pero digno de hacer el esfuerzo para contarlo y compartir penas y glorias con los que siguen esta página cargada de sentimientos que afloran sin ataduras, cuando uno se pasea por los espacios que anulan la condición humana.
Por eso, desde esta cama del hotel de Katmandú donde estoy postrado, con Koke Lasa adormecido en la cama de al lado, las imágenes de días pasados brotan en mi mente y no queda otra que intentar hacer diana con los dardos de la palabra para expresar semejantes días que iban revistiendo una situación que nadie se imaginaba.
En primer lugar, cómo no, “el día de cumbre”. En una montaña tan alta como el Kangchenjunga, tan compleja como ella misma y tan selecta como para que sólo, unos pocos elegidos puedan mirar desde lo alto, me resultaba sospechoso que no pasara nada en el ataque a cumbre que se realizó el día 18 de Mayo y en el que tomaron parte todos los que estaban en el campo 4, a excepción de Miguel Fernández y yo, que lo quisimos dejar para el día siguiente.
A pesar de que la montaña estaba completamente domesticada, ya que los más de tres mil metros de cuerda colocados por sherpas coreanos, habían amansado a la fiera, algunos de los que iban llegando a la cumbre no midieron las consecuencias que podría tener llegar a la cima, demasiado cansados y sin respetar las reglas básicas de cualquier ochomil.
En este caso hubo suerte. Se activó la alarma y llegaba a nuestro walki desde el campo base. Nos pedían que saliéramos a ayudar al equipo de “al filo” porque algunos estaban en serias dificultades y se temían lo peor. Justo cuando salimos a las siete de la tarde hacia arriba, Koke y Patxi, de nuestra expedición, llegaban agotados al campo 4, habiendo renunciado a la cumbre a unos cien metros.
En fin, como he dicho, hubo suerte. Los fuimos encontrando descendiendo por la cuerda fija por sí mismos y vernos llegar y ofrecerles bebida y ayuda, les sorprendía. Todos pensaron que estábamos atacando la cima.
Lo normal hubiera sido que este tipo de imprudencias de los del campo base que dan el aviso o de los que vienen de cumbre, me hubieran hecho desistir a la cima. Finalmente, como persona de recursos, continué hacia la cumbre. Para ello, le pasé a Miguel la botella de oxígeno que nos habíamos agenciado de una expedición americana que esa misma noche atacaría la cumbre, y sin bebida, sin la cámara de video y con la cámara de fotos congelándose en la tapa de la mochila sin saberlo, continué a las diez de la noche, lo que en estos momentos, es difícil arrepentirse por las consecuencias que me ha traído. Miguel fue más listo y no decidió acompañarme. La cumbre ya la había conseguido por el gesto de salir sin pensárselo a socorrer a la gente.
Pasé la peor noche que os podéis imaginar por el frío. No podía satisfacer los deseos de ir más deprisa para que el cuerpo se calentara. Tenía que ir tranquilo y parándome muchas veces para no llegar de noche a la cumbre. Hubo algunos momentos en los que quise darme la vuelta porque la mordedura del frío iba más que en serio. Si me daba por pararme un poco más de cualquier límite, notaba que los ojos se me cerraban y que el cuerpo se mecía en una especie de sueño, que de seguir su antojo, ahora estaría como un gendarme helado saludando a los que pasasen por ahí.
Finalmente, conseguí llegar a la cima poco después del amanecer. Recién me enteré que la cámara de fotos, de tenerla, estaría en la capota y de aquella manera. Como no me funcionaba en la cima llamé a Aitor para que quedara constancia de la llamada. Tras un cuarto de hora metida la cámara en las partes calientes empezó a funcionar. El americano que estaba ascendiendo con oxígeno y sus tres sherpas, se cruzaron conmigo cuando bajaba de la arista cimera. A partir de ese momento, escapé de ese tormento de pisar cumbre al amanecer y corrí despavorido hasta el calor del campo base. Antes, tuve que rellenar la mochila con todo lo que cabía y que estaba por los diferentes campos de altura, 20 kilos pasados.
Atrás quedaba la mole riéndose de todos los que habíamos osado conquistarla como si fuera una simple montaña más. En un acto de generosidad, mantuvo en calma sus vientos, siempre tan inquietos, y obsequió a todos un sol espléndido que permitía a la gente que transportada su pesado cansancio, largas sentadas en la nieve, en definitiva, seguir el ritmo que la montaña había dejado a cada uno en el cuerpo.
Al campo base no llegó nadie de los que habían hecho cima el día anterior o lo habían intentado, hasta dos o tres días después. El agotamiento y la enfermedad se habían cebado con los que iban descendiendo, bien de nuestra expedición, o de otras diferentes. El Kangchenjunga, la cumbre no pisada, había pisado a la mayoría, entre ellos a mí mismo. Cuando me quité las botas descubrí mis pies doloridos y las marcas que la noche anterior habían causado en los dedos. Nada como para alarmarse demasiado pero que desde ese mismo momento había que empezar a tratar e incluso sopesar la posibilidad de ser evacuado en Helicóptero.
VOLAR TAN ALTO Y QUEDARSE EN TIERRA
La montaña siguió portándose bien y permitió que nuestra expedición al completo estuviera a salvo en el campo base. Sin embargo, las heridas que la montaña nos había causado a algunos, nos obligaban a valernos de nuestro seguro e intentar ser evacuados del campo base. Koke y yo activamos la emergencia y al parecer al día siguiente mismo vendrían a recogernos en helicóptero.
A las seis de la mañana apareció del cielo un helicóptero que se llevó a Kinga y a Oriol. El nuestro, nos habían dicho que antes de las ocho estaría para llevarnos. Tras tres horas de ilusionada espera, las nubes que entraron nos conminaron a subir de nuevo los doscientos metros de altitud que separan este punto de nuestro campo base. La ampolla de uno de mis pies con este paseo acabó reventándose. Koke subió como pudo acompañado de sus pies doloridos y el poco garbo que la montaña le había dejado. Mala suerte, pensamos, mientras hablamos con los compañeros que habían volado a la mañana y que estaban ya en el hotel de Katmandú. Al día siguiente repetimos la operación de bajar y tras dos horas de ansiada espera tuvimos que volver sobre nuestros pies. “Paciencia, mañana, lo conseguiremos”, me dije para mí. Sin embargo, Koke a partir de esta bajada y posterior subida fue cambiando hasta volverse irreconocible. Su expresión, hablaba por sí misma, ya que mostraba que algo en su interior no marchaba bien, a parte de estar tocado por congelación y dolores en general. Su carácter se volvió irritable hasta decir basta y empezó a quejarse de que apenas podía respirar por unos dolores en el costado. Una vez que se instaló en el saco, nos pidió algo que hiciera de cojín porque no podía estar tumbado. Le llevamos una maleta y así, en esa postura, sin levantarse para cenar pero atendido por cualquiera de nosotros a lo que necesitara, pasó la noche entera.
A la mañana siguiente el día se presentaba prometedor, por lo que me volví a levantar antes de las cinco y desperté a Koke. Esta vez, bajamos con la ayuda de cuatro, todos atentos para cuidar en la bajada al maltrecho Koke. Además, la bajada tenía una capa de unos ocho centímetros de nieve. Aquí se nos cayó el alma al suelo cuando oíamos helicópteros por el valle abajo y Antonio, de la compañía de seguros, insistía en que la máquina estaba a punto de llegar. Cuando parecía que ya lo veíamos, la niebla se echó al completo y nos aguó la fiesta de nuevo. Una vez llegamos a nuestro campo, - el único que quedaba dando la nota en todo el espacio donde días antes relucía un surtido colorido de tiendas -, comenzamos a indagar lo que Koke pudiera tener. Llamamos a Ramón Gárate y por los síntomas podría tratarse de un neumotorax. Al momento comenzamos a medicarle y así esperamos resultados de mejora que sutilmente fueron apareciendo. Koke, comenzaría a ser tratado como una máquina cuando se le va parcheando para que vaya tirando hacia delante.
El cuarto día no nos planteamos ni tan siquiera bajar puesto que la climatología hablaba por sí misma. Además, en la mañana Koke, lucía su peor rostro que invitaba al nerviosismo y a actuar con contundencia para frenar lo que pudiera estar padeciendo.
Tras hablar con los médicos de la compañía de seguros y comentarles que probablemente Koke estuviera sufriendo un edema pulmonar, y debíamos meterlo en la cámara hiperbárica pero no podíamos hacer que estuviera echado, nos fueron indicando qué tipo de medicina había que suministrarle para conseguir tumbarlo dentro.
Tras varias sesiones dentro de la cámara, Koke fue resucitando a pesar de las fugas que el viejo aparato de Óscar Cadiach, tenía. Entre parches de chicle y pegotes de cinta americana, la vida abrazó al pobre Koke.
Esa noche, por fin, nos metimos más tranquilos al saco olvidándonos del helicóptero. Esa noche misma, comencé a sentir que los ganglios de ambas piernas se me hinchaban y que una infección me iba dejando fuera de combate. Volví a hablar con el médico de la compañía y me sugirió qué medicina podía tomar, tanto para el dolor como para la infección.
Esa noche, para qué dejarlo para otra ocasión, comenzó un ciclón que se originaba en el Golfo de Bengala y de paso nos visitaba para no sentirnos solos en el campo base. Las ráfagas de viento sacudían una y otra vez la tienda y dábamos gracias a Dios por no salir volando, cosa que por otra parte, tanto ansiábamos.
Esa noche nuestro compañero, Óscar Cadiach, estaba aislado en el campo 3. No quiero ni pensar qué sensaciones recorrían su cuerpo. Óscar, el ciclón y el Kangchenjunga: una compañía perfecta para marcar un antes y un después en la vida de cualquier persona.
Y amaneció. El viento llamaba una y otra vez a la puerta. A pesar de su insistencia, sólo le hice caso a las doce del mediodía, y al salir, el metro y medio de nieve que había caído y la ventisca que todo lo envolvía, me hicieron retroceder sin lograr llegar a la tienda-comedor, donde el equipo. A las cuatro de la tarde pude conseguirlo, el viento había amainado y sólo seguía cayendo copos ordenados e inofensivos de nieve.
Cuando ya todo se nos ponía en contra y comenzábamos a revelarnos contra nuestro destino cruel, un nuevo día nos trajo todo lo que habíamos necesitado: Óscar, el helicóptero y hasta la sonrisa.
Ya en la clínica, nos han examinado, primero el médico nepalí y después, por suerte, una pareja de médicos españoles que Oriol había conocido: José Ramón Morandeira y María Antonia Nerín. Ambos expertos en congelaciones y que han tomado parte como médicos en la expedición al Manaslu de Carlos Pauner. Lo primero que me ofrece el médico nepalí es quedarme unos días para someterme a cirugía quitándome la ampolla que envuelve la congelación. El doctor Morandeira me explica lo que yo ya sé, precisamente ese envoltorio del dedo que es la ampolla, es la verdadera protección. Así que los doctores españoles convencen al nepalí para que haga las curas en el hotel y que ellos me observarán la evolución.
Con respecto a Koke, después de la revisión y placas de las vías respiratorias, el edema y un pinzamiento en la zona aparecen bien visibles. No obstante, los médicos recomiendan reposo en el hotel.
Por la tarde, nos visitan para ver sobre todo la evolución de Koke. Al ver que padece fiebre y que está pachucho, le someten a un análisis exhaustivo y viendo los datos que va dando en las diferentes pruebas, le van suministrando inyecciones y medicamentos. Ahora, un día después, recién empieza a cambiarle la cara y en esas nos encontramos ahora.

Más información en http://www.albertozerain.com.

20 may 2009

Tranvía Arriondas Covadonga

“Ya viene el Tren para Oviedo.
Ya ruge la balastrera,
arrastrando los vagones
de la mina de Buferrera”.
Allá en enero de año 1908 se ponía en funcionamiento el tranvía a vapor entre Arriondas y Covadonga. Fué proyectado y concebido por la sociedad "The Asturiana Mines Limited" y por la "Compañía de Ferrocarriles Económicos de Asturias", con el propósito de transportar por vía férrea el material minero - hierro y manganeso- extraído en las minas de Buferrera, para embarcarlo posteriormente en Ribadesella con destino, principalmente, a Inglaterra. Este material una vez extraido por las bocaminas, era llevado por medios animales a la Vega de Comeya, donde una vez seleccionado se bajaba por cable hasta el Repelao.
Por aquella época comenzaba una incipiente industria turística, impulsada no sólo por el fervor religioso, sino por un gusto cada vez más popular hacia los espacios naturales: Recordemos que unos años más tarde, en 1918 sería creado en la Montaña de Covadonga el primer Parque Nacional de España, impulsado por el nunca demasiado bien honrado D.Pedro Pidal. 
Así el Cabildo, con la sana intención de facilitar esta comunión popular, ultimaba el Hotel Pelayo y el túnel que unirá la Cueva con la explanada.
El tranvía facilitaría un acceso "rápido y cómodo" a los cientos de turistas que se esperaban.
Ya en aquella época se hablaba de la contrucción de algún ingenio mecánico que , desde la estación del Repelao, subiese a las gentes hasta la Basílica sin más molestia que el desembolso de unos cuantos céntimos.
En 1907 las obras avanzabas raudas y las vías de hierro se abría ya paso por Las Rozas, Villanueva, Cangas de Onís, Soto de Cangas y La Riera. En el Repelao, una pequeña estación -hoy oficina de turismo- recibiría a los turistas y viajeros. Desde aquí, se podrían alquilar vehículos para conocer los alrededores. La incipiente industria turística de la zona se ponía en marcha.
El ocaso del "Trenillo" tuvo lugar en julio de 1933, con el cierre de las minas, y al no ser rentable únicamente con el transporte de viajeros.
Una vez clausurada la línea, todo el material móvil pasó a ser propiedad de la "Compañía de los Ferrocarriles Económicos de Asturias", la cuál utilizó en sus líneas sólo los vagones de mercancías, ya que ni coches ni locomotoras volvieron a entrar en servicio.
A título de ejemplo, en 1918 circulaban cuatro trenes de viajeros diarios entre Arriondas y Covadonga, y tres en sentido opuesto. El viaje duraba sobre 65 minutos y las tarifas eran de 2,35 pesetas en primera clase y 1,30 pesetas en segunda clase. Seis años más tarde había cuatro trenes en cada sentido y se había disminuido un par de minutos la duración del viaje. En días de fiesta, como el 8 de septiembre, circulaban casi diez sobrecargados trenes de viajeros en cada sentido. Ocasionalmente, a los trenes de viajeros se les acoplaba algún vagón de mercancías, aunque lo habitual era la circulación de trenes puros de mercancías. Los trenes de viajeros se hacían con coches de 1ª y 2ª clase, aunque el primer servicio que circulaba hacia Covadonga y el último desde este lugar, eran sólo de 2ª clase. 
Para saber más dale aquí , aquí y acá

9 may 2009

Los Alpes secretos de la Antártida


Finalmente se ha conseguido cartografiar y probar la existencia de las montañas más secretas del planeta: las montañas Gamburtsev. Una cordillera que los científicos acaban de definir como “los Alpes de la Antártida”, con cuatromiles, grandes montañas, profundos valles, e incluso lagos. De 700x250 km. Pero con una característica: la cordillera está enterrada bajo 4 km de hielo, en mitad de la llanura antártica .
“Lo más sorprendente no es que la cordillera tenga una extensión del tamaño de los Alpes, sino sobre todo que tenga un aspecto muy similar al de las altas montañas de Europa, con picos elevados y valles profundos”

Quien así habla es Fausto Ferraccioli, geofísico del British Antartic Survey, que ha participado en el proyecto AGAP (Antarctica’s Gamburstev Province) llevado a cabo por un grupo de científicos de Australia, Gran Bretaña, Canadá, China, Japón y Estados Unidos, y que tras más de 120.000 km de vuelo (3 vueltas al mundo) a bordo de un avión equipado con sensores de radar y gravedad, y permanecer en la zona durante bastante tiempo, ha conseguido cartografiar la cordillera enterrada bajo 4 km de hielo.



Se instalaron en la zona dos campamentos a más de 4.000 metros de altura, y aunque la zona es llana, tiene ligeras ondulaciones, y cada campamento estaba a un lado de la “cúpula” más alta del casquete, el “Dome A”. Las condiciones, las imaginables.
Hace ya 50 años que unos científicos rusos detectaron esas montañas en el corazón de la parte oriental de la Antártida, pero poco más se sabía de ellas. Ahora ya tienen su mapa, como cualquier otra cordillera de la Tierra.
Una de las mayores sorpresas que los científicos se han llevado ha sido que la cordillera funciona internamente como cualquier otra: han detectado agua líquida. Ríos en los valles, lagos subglaciales a 3 km de profundidad (1.000 metros de altura).
Sin embargo científicamente, la creación de este mapa no cierra ninguna incógnita: más bien la abre. ¿Por qué?
En primer lugar, una cordillera de tal tamaño, al igual que los Alpes o el Himalaya, se forma por la colisión entre las placas tectónicas entre continentes. Y esta cordillera bajo el glaciar Gamburtsev tiene que tener esa misma formación.
Los Alpes tienen sólo 50 ó 60 millones de años de antigüedad, por eso se consideran montañas jóvenes. Pero la última vez que la Antártida estuvo sometida a presiones de este tipo fue hace 500 millones de años…y sin embargo, presenta un perfil poco erosionado. Esta falta de erosión puede significar que no ha estado expuesta a los agentes erosivos durante estos 500 millones de años, lo que supondría que el hielo siempre la ha cubierto. Y lo que sí que parece demostrar es que el hielo se ha formado de forma muy rápida, ya que si se hubiera formado lentamente, según afirma Fausto Ferraccioli, éste habría tenido tiempo de morder y erosionar la roca.
Ahora queda investigar cómo se forman de manera rápida (hablando en tiempo geológico) 4 km de agua helada.
Desde un punto de vista no científico, la noticia pone los pelos de punta a cualquier amante de la montaña, y del Planeta en general. El descubrimiento de unos Alpes ocultos a los ojos humanos es una de esas cosas que nos demuestran que, aunque a veces no lo parezca, la vida y la tierra nunca jamás dejarán de sorprendernos y maravillarnos.
Fuente:
Revista barrabés
Página web de la parte británica del proyecto: www.antarctica.ac.uk

30 abr 2009

La Conquista de las Cumbres

Mont Blanc en 1854. Seguramente es la primera fotografía que se hizo a esta emblemática montaña

Durante miles de años las cumbres de las montañas más altas han sido un lugar desconocido, inexpugnable y misterioso para el ser humano. Es por eso que entre la mayoría de las culturas se creía que las cimas de las montañas, que se alargaban más allá de las nubes, eran refugio de dragones, brujas, extrañas criaturas y , en el mejor de los casos, hogar de los dioses, razón por la cual el hombre ni podía ni debía pisar tan terribles lugares. No sería hasta el siglo XVIII, que las luces de La Ilustración iluminaban Europa, cuando las cumbres comenzaron a contemplarse con curiosidad, visión científica y afán de aventura.

Horace-Benedict Saussure

Una de estas nuevas mentes inquietas fue Horace-Bénedict de Saussure quien en su afán de desvelar el misterio de la entonces cumbre más alta de Europa, el Mont Blanc( 4.810 mtrs), ofreció una recompensa para aquellos que fueran capaces de coronar su cumbre. No tardaron en aparecer intrépidos aventureros que aceptaron el reto entre quienes se encontraban Jacques Balmat y Michael-Gabriel Paccard.

Nota: Actualmente, el monte más alto de Europa es El Elbrus con 5.642 mtrs. y está situado en la cordillera del Caúcaso.

Balmat y Paccard partieron del valle el 7 de Agosto de 1786 para iniciar lo que se convertiría en una penosa ascensión.

Ilustración de Balmat “equipado” para la montaña.

Sin equipamiento alguno, con un calzado de risa y tan sólo ayudados por unos largos palos batallaron con la nieve blanda, pasaron una gélida noche rodeados de hielo, ascendieron por el glaciar como pudieron sin una triste cuerda pero, finalmente, consiguieron alcanzar cumbre exhaustos y medio congelados, el 8 de Agosto de 1786.

Curiosa ilustración en la que el dibujante imagina como debe ser la llegada a la cumbre del Mont Blanc. Creo que el ilustrador estuvo poco afortunado con su recreación… A mi me parece que están de botellón. ¿No?

Una vez en la cumbre trataron de cumplir con una de las principales misiones que se les había encomendado, que era la de realizar algunas mediciones como medir presión, temperatura, etc. El mal estado físico de ambos no les permitió hacer unas mediciones demasiado fiables (por ejemplo, sólo midieron 6ºC de temperatura en la cumbre) pero a pesar de eso, nadie restó un ápice de gloria a su increíble hazaña y fueron recibidos como héroes a su regreso. Acababa de nacer el alpinismo moderno.

NOTA: Por si hay algún mal pensado que cree que pudieron hacer trampa, diré que no existe ninguna duda de que alcanzaron cumbre pues se les pudo observar desde el valle como llegaban a la cima.

Animado por este éxito, Sassure, quien había incentivado esta hazaña, organiza una nueva expedición, esta vez algo mejor equipada y preparada para lo que se iba a encontrar y en la que participa él mismo logrando hacer cumbre apenas un año después, el 3 de Agosto de 1787 . Esta vez sí que se pueden realizar las pruebas que Balmat y Paccard no pudieron.

Expedición de Saussure durante su descenso después de hacer cumbre. Se puede ver que al menos llevaban escalas y cuerdas.(Ilustración de 1787)

A partir de entonces, la subida al Mont Blanc se populariza y la zona se convierte en uno de los destinos turísticos preferidos de la época.


También las mujeres, como no, se apuntaron a esta nueva moda del alpinismo.

Paso en un glaciar de una intrépida dama. (1865)

Hasta la misma reina Margarita(una de las dos mujeres de la fotografía) se apuntó a la montaña. (1893)

La primera mujer que alcanzó la cumbre del Mont Blanc lo hizo en 1809 y se llamaba Marie Paradis, aunque al ser una humilde campesina de la zona, su hazaña pasó prácticamente desapercibida.

Marie Paradis

Pero “oficialmente” fue la ascensión en 1838 de Henriette d’Angeville, una dama aristocrática francesa, la que quedó registrada en los anales de la historia como la primera mujer que pisó la cumbre del Mont Blanc.

Henriette con su equipo de montaña.(1838)

Ilustración que muestra el ascenso de la expedición de Henriette. La acompañaban 6 guías y 6 porteadores que, además de los víveres necesarios, transportaban el equipaje de la noble dama que incluía, sábanas, mantas, carbón, ropa…

Ilustración de la llegada a la cumbre de Henriette. Tenía entonces 44 años.

El furor del alpinismo no tardó en extenderse por toda Europa aunque también, como no puede ser de otra manera, hubo tragedias. La primera y mayor tragedia de la se tiene constancia ocurrió en el monte Cervino en 1865. después de hacer cumbre y durante el descenso, uno de los componentes de la cordada resbaló y arrastró consigo a otros cuatro compañeros. De los siete componentes sólo regresaron dos.

Ilustración de la tragedia del Cervino.(1865)

De todos modos, los pioneros de entonces no se desanimaron y el auge del alpinismo siguió imparable a pesar de lo precario de sus materiales.

Ascensión a los Dolomitas en 1875. Si para practicar alpinismo hay que ser un super-hombre, para hacerlo además con estos medios hay que ser un super-héroe.

Pero gracias al valor y curiosidad de estos pioneros, pronto se comenzaron a descubrir los misterios que guardaban las cumbres más altas del mundo.

Y no… No había ni dragones, ni brujas, ni dioses. ;-)

Estatua en honor de Saussure y Balmat pioneros del alpinismo.

Visto en el libro:

Héroes del Alpinismo de Paolo Lazzarin & Roberto Mantovani

Más en:

http://membres.lycos.fr/laurentGUY/nouvelle8.htm

Fuente

Noticias

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