28 ene. 2010

Voluntad


Seguramente, muchos de los que corremos carreras especialmente largas, nos vimos en conversaciones acerca de lo “dificilísimo” que debe ser acabar una prueba de esas. Hace unas semanas, sin ir más lejos, después del entrenamiento, salió esta conversación. Te preguntan cómo es posible, e intuyen que esa “proeza” es sólo alcanzable para unos pocos privilegiados por la naturaleza. Cuando sale el tema de las carreras de montaña, a esto se suma cierta incredulidad: “Te estas quedando conmigo”, “eso es imposible”. Yo tuve que acabar mi primer maratón para desmitificarlo y ser verdaderamente consciente que está al alcance de cualquiera, con las suficientes ganas.
Les cuentas los entrenamientos, la preparación, series, cuestas y horas de gimnasio. Les hablas de salir a correr con frío o lloviendo y les recuerdas otras aficiones aparcadas para conseguir esa meta.

-Ahhh!! Bueno, así vale…. Pero hay que tener algo para asumir ese sacrificio. ¿Motivación?, ¿Ninguna otra cosa que hacer? O sólo afán de superación. No sé.

Hace un par de meses, leyendo un diario nacional, me llamó la atención un artículo titulado “La joya de la corona (de la inteligencia)” y firmado por Enrique Rojas en el que hablaba de los diferentes modelos de inteligencia: Monárquico y oligárquico y de los tipos de inteligencia que formaban este último: Teórica, práctica, emocional…. Se centra el artículo en la inteligencia ejecutiva, lo cual me viene de perlas para tratar de entender y comprender lo que en el primer párrafo expongo.

Según el autor, la inteligencia ejecutiva “es aquella modalidad que utiliza cuatro herramientas esenciales como instrumentos de la razón: Orden, constancia, voluntad y motivación “. Creo que estas cuatro virtudes son por lo menos ansiadas por casi todos los que estamos leyendo esto… Son las cuatro patas de la mesa de una preparación para carreras o pruebas largas.

Desgrana una a una:

Orden: Lo correcto, la disposición adecuada. Habla de una cabeza ordenada, de saber priorizar, de identificar lo importante en contra de lo secundario. Del orden en la vida, planificar, distribuir el tiempo.

Constancia: Tenacidad sin desaliento. Empezar pocas cosas e ir tras de ellas sin bajar la guardia. Insistencia, perseverar, saber mirar hacia delante con la ilusión de alcanzar la meta deseada. La constancia es el eje de cualquier conducta que aspire a ser mejor.

Voluntad:La joya de la corona de la conducta. Es la disposición para querer algo y buscarlo en esa dirección”. Voluntad es elegir y elegir es anunciar y renunciar. Es la capacidad de ponerse metas concretas y luchar para conseguirlas. Toda educación empieza y termina por la voluntad, que se enriquece a base de hábitos. Una persona con voluntad llega en la vida más lejos que una persona inteligente.

Motivación: Del latin Motus: Aquello que se mueve, que empuja. El hombre no puede vivir sin ilusiones. La motivación pone en marcha la voluntad, la hacen crecerse ante los obstáculos.

La inteligencia ejecutiva es una facultad superior, que se entrena con hábitos positivos, que al final conducen a huir de la filosofía del “me apetece” a la del “hago lo que es mejor para mí”

Acaba el artículo con esta sentencia;

“El gran escándalo del S XXI es: la perfección de los medios y la confusión de los fines.

"nihil difficile valenti": Nada es difícil si hay voluntad de superarlo”


Como apéndice, comentaré que según J.A. Marina, la inteligencia ejecutiva tiene también responsabilidad en el desarrollo de la valentía, en plantarle cara a los miedos que nos atrapan y nos retraen. ¿Quién ante un gran reto no siente miedo y le asaltan las dudas y la inseguridad? No sé a vosotros pero a MI, desde luego SI.


Resumiendo: Somos un mero cóctel de hormonas y productos químicos cerebrales que nos llevan por un camino determinado. Labor de la persona, como Ser inteligente, es decidir su propia existencia, rebelándose si es necesario ante la genética y hacer suya su propia vida, ser consecuente con sus decisiones e ir a por ellas.

Llevando el ascua a la sardina: Nadie da nada gratis. Todos conocemos a esas personas que con poco entrenamiento hacen buenas marcas, pero eso no es lo normal. Si no entrenas, no obtienes resultados. Y esta es la única clave para acometer este tipo de carreras: Entrenar.

Otra cosa distinta, o por lo menos diferente es ir a por marcas. Aquí si que hay un límite, ya sea de tiempo, de capacidad de sufrimiento, de sacrificio máximo y por consiguiente de compensación, o de límite físico. La mayoría somos conscientes de cuáles son más o menos nuestros límites, y si no los conoces, las carreras te los enseñarán si estás dispuesto a verlo.


Epílogo: Que no te engañen, no hay casi nada imposible. Es muy bonito darse importancia y decir que hice 10 maratones y acabé carreras de decenas de kilómetros por la montaña. Casi cualquiera con la suficiente preparación, tenacidad y valentía es capaz de hacerlo.


Algunos ejemplos:

Gabrielle Anderson: En las olimpiadas de Los Ángeles 1984, primeras en las que se celebró el Maratón femenino. Después de 42,00 kilómetros entra en el estadio exhausta, sin fuerzas, tambaleándose.



Derek Redmond: Barcelona 92. En las semifinales de 400 metros sufre una lesión a mitad de la prueba. Quiere acabar pero no puede. Aún así no ceja en su empeño. Su padre, saltándose las medidas de seguridad, llega hasta él y le ayuda a traspasar la meta.


Sin comentarios:







4 comentarios:

  1. Jo Guto, que cosas tan bonitas escribes, esta claro que lo de leer ese periódico nacional deja poso. Nunca pensa, cuando de rapacín "corria por os camios de El Franco" que algún día podría correr con gente de tanta talla intelectual como tú, Manolo y Julito. Nunca a tanto pudo aspirar un tipo tan aldeano y frivolo como yo. Jose Manuel Suarez Murias.

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  2. Tu persevera, que todo se pega.
    Habrás notado cómo hábilmente ocuté el nombre de esa "gacetilla", la cual leí ese día, más que por interés en sus letras, por conocer más de cerca al enemigo que acecha.:)
    Un saludo

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  3. Joder Guto, cuando reflexionas, metes miedu. Julito

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  4. Joer Gutín .... que le das a tus colegas cuando salís a correr... habrá que ponerle tu nombre a una plaza...
    Murias... que es Guto, Guto. No te dejes impresionar.
    Tortuguita

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