30 nov. 2010

Philippe Ribière


Philippe Ribière es un hombre cuya vida ha estado marcada desde el comienzo por una constante lucha  de ser aceptado tal como es. Al nacer fue abandonado por sus padres biológicos, debido a que sufre el síndrome de Rubinstein-Taby -un trastorno muy poco común que se caracterizada por pulgares y dedos de los pies gruesos, baja estatura, rasgos faciales característicos y grados variables de retardo mental-. Sin embargo, a los cuatro años fue adoptado por una familia francesa, quienes lo acogieron y le entregaron el cariño que le quitaron al nacer. Durante sus primeros años de vida, fue sometido a varias operaciones con el fin de garantizarle una vida más independiente y con una movilidad lo más normal posible.
1994 fue un año decisivo para lo que vendría en su vida. Conoció la escalada y descubrió en ella una manera de convertir su discapacidad en una ventaja y, al mismo tiempo, una manera de rehacer su camino hacia la plena integración social y el reconocimiento.
A partir de ese momento, su nombre comenzó a sonar en la mayoría de las competencias mundiales y su testimonio de superación ha sido escuchado por muchos en conferencias y eventos, quienes han sido testigos de un mensaje positivo, lleno de alegría y energía de vivir.
En este video podrán ver el tráiler de un interesante documental de su vida, llamado Wild One
Fuente:andesnews

29 nov. 2010

Peña Cuyargayos




Soto de Agues (440) - Ladines (620) - Cdo. Imblenes (1201) - Peña Cuyargayos (1391) - Feleches (1120) - Soto de Agues (440)

Otro fin de semana con el grupo. Hoy vamos a acercarnos a la Peña Cuyargayos, en Caso. El autocar nos deja en el aparcamiento de Soto de Agues (Sobrescobio).
Comenzamos a caminar en el pueblo donde encontramos el panel de inicio de esta ruta, marcada como sendero de pequeño recorrido “PR-AS 63 Collargayos”. En el pueblo iremos siempre de frente, pasando por el barrio de San Andrés.
Al llegar al puente sobre el Río Nozalín, tomaremos el camino de la izquierda que sube de frente, dejando el río a nuestra derecha. En este punto siempre hay confusión, pero se puede ir al Collargayos por los dos lados, pues la ruta puede hacerse en cualquiera de los dos sentidos, por Ladines tirando de frente y por el Nozalín a la derecha. Nosotros iremos de frente. Iniciamos la subida al pueblo de Ladines, de frente, por una pista hormigonada que dejaremos en un cruce, girando a la izquierda (veremos una "X" blanca y amarilla pintada de frente y otra a nuestra derecha). Desde aquí, y tras pasar dos portillas, llegaremos a la carretera SC.-2, continuamos de frente por ella hasta llegar a Ladines.
A partir del pueblo, seguiremos por una pista de hormigón que sale justo al lado de la iglesia, a la izquierda. Al poco ya divisaremos una espléndida panorámica del pantano de Rioseco. Seguimos siempre por la pista principal hormigonada hasta llegar a un cruce donde tomaremos una pista de grava, a nuestra derecha (778m) y posteriormente una pista de tierra y hierba también a nuestra derecha (800m).
 Después tomaremos un desvío a la izquierda que nos llevará a la campera de Les Collaínes, siguiendo luego por un sendero que asciende, dejando a la derecha las crestas del Xerru Piqueru.
Pasaremos por un frondoso hayedo y veremos los restos de una antigua explotación minera, cruzaremos las camperas hacia la collada de Imblenes y encontraremos un poste con la indicación de “vista pintoresca” del crestón de Xerru Piqueru pudiendo divisarse el mar en días despejados, desde esta cresta. En Imblenes permanecen aún los restos de la mayada y, en la vertiente casina, una fuente con pilón.
En la collada de Imblenes seguiremos, en ligero ascenso, hacia la derecha; numerosas piedras pintadas de amarillo y blanco nos indican la dirección, hacia el sur de la cumbre del Cuyargayos (1.391m) desde la que podemos contemplar todo el Parque de Redes.
 La panorámica desde la cumbre, con el día despejado como el de hoy es espectacular:
Bajaremos al Collado de la Mezquita (1.335 m) desde donde iniciamos el descenso hacia la antigua mayada de Farriondas, en la misma cresta que deslinda Caso y Sobrescobio. Aquí hay que girar bruscamente a la derecha para bajar, con fuerte pendiente, hacia la mayada de Feleches. Hay que tener cuidado de no perderse en esta bajada pues hay mucho felecho y de gran altura, sobretodo en primavera y verano, que impiden ver el sendero. En la mayada de Feleches (1.108 m) encontraremos también otra fuente y algunas cabañas.

Tomamos el sendero que ,de frente y hacia abajo, nos llevará, de nuevo, entre prados y muros de piedra, hasta el Río Nozalín, regresando por el puente que vimos al principio de la ruta y regresando al pueblo de Agues.
 La ruta en el Wiki:

Más fotos:




25 nov. 2010

El peor viaje del mundo

Portada
Clásico entre los clásicos, para muchos el mejor libro de viajes, entendiendo por viaje el "simple"  hecho de desplazarse de un lugar a otro.
El autor es Aspley Cherry-Garrard, participante en aquel trágico viaje a la Antártida en el que murieron  los cinco exploradores británicos que hicieron el asalto final al Polo.
Libro de descubrimientos y exploración de 900 páginas en el que el sufrimiento, la lucha y una manera patriótica de entender la vida se vuelve protagonista del relato:  
Luchar, buscar, encontrar y no rendirse jamás.
Comienza el libro por el viaje en barco desde Gran Bretaña hasta Nueva Zelanda a bordo del Terra Nova, buque comprado de segunda mano y reformado para exploraciones polares.
Terra Nova
Híbrido de barco de vela y vapor, ya era inadecuado para aquella época (El de Amudsen tenía motor de gasolina) y el consumo y aprovisionamiento de combustible, carbón, restaba gran volumen de carga.
Tras aprovisionarse en Nueva Zelanda de más carbón, perros, ponis y alimentos, ponen rumbo al mar de Ross, concretamente al cabo Evans donde situarán su base logística.
Cabaña en el cabo Evans
Entrenamientos, y proyectos científicos ocupaban la mayor parte del tiempo de los expedicionarios en un ambiente de cordialidad y exquisita educación que jamás se perdió. En este invierno se realizó el viaje que da título al libro, entre el cabo Evans y el cabo Crozier, al oro lado de la isla de Ross, para hacerse con huevos del pingüino emperador.
Dr. Wilson, el teniente Bowers y Aspley Cherry-Garrard
El Dr. Wilson, el teniente Bowers y Aspley Cherry-Garrard realizan este viaje en el invierno antártico, en unas condiciones dantescas del que sólo por pura suerte regresan vivos.
Mucho se habló, escribió y documentó sobre el "fracaso" de la expedición, sobre todo si entendemos por fracaso no haber sido los primeros en llegar al Polo. Posiblemente los medios de transporte no eran los mejores
Vehículo a motor
Los vehículos de motor no sirvieron prácticamente para nada, los ponis no eran adecuados para ese clima, los hombres no estaban entrenados en el manejo de trineos y esquí... A esto se añade un clima particularmente duro ese año, con temperaturas de hasta -50º y fortísimas ventiscas que hicieron épicos esos viajes.
Miembros de la expedición
Científicos y marineros, mayoritariamente británicos emprendieron un viaje cientifico-exploratorio donde incluso en los peores dias, donde el hambre, la desesperación y las inclemencias de todo tipo podían anular cualquier voluntad, tomaban datos topográficos, del clima etc.

Scott
Una excelente planificación no exenta de errores fruto de la ignorancia que se tenía de aquellas tierras, estuvo a punto de dar fruto. Es impactante leer el diario de Scott, el deterioro de sus compañeros y del suyo propio, e incluso las cartas que escribe cuando ya sabe que van a morir.
Particularmente irónico es el lugar en el que los exploradores expiraron: A once millas de un gran depósito de comida y queroseno que habría sido sin duda su salvación. Me imagino esa situación, donde se tiene la vida en la punta de los dedos, pero no se puede llegar.
Más y mejor contado:
http://www.hermanotemblon.com/?p=1093
http://desequilibros.blogspot.com/2009/11/viaje-de-invierno-el-peor-viaje-del.html
[1]
[2]
[3]
[4]
20.000 fotos históricas de expediciones polares:
freezeframe
Imágenes del Scott Polar Research Institute:
Instituto Scott

24 nov. 2010

23 nov. 2010

Fotografía esférica

Pulsa sobre las fotos:

Valle de Benasque


Valle de Pineta
Riglos
Río Formigal
Pradera de Ordesa

Fuente Ábaco digital

22 nov. 2010

La Pereda – P. Turbina – Arangas

Seguramente que todos los que ayer estuvimos por la montaña llegaríamos a coincidir en que, climatológicamente hablando, no fué el mejor día del año.
Esta es una ruta bastante fuerte, no tanto por la distancia pero si por el desnivel, que llegó acumulado a 1.600 metros. El protagonista indiscutible del día el agua.
Se dividió la excursión en dos: Un primer grupo haría la travesía desde La Pereda a Arangas y otro más reducido subiría al Turbina desde esta última población.

La ruta que el Grupo de Montaña Torreblanca de Oviedo hizo ayer, se inicia en la aldea de La Pereda (52 m), donde se toma un ancho camino que se dirige en dirección S atravesando un bosquete. Tras vadear el arroyo de Las Pisas, que ciertamente iba casi desbordado, se enlaza con un sendero bien marcado que remonta la fuerte pendiente de la Cuesta del Caballo. El sendero era casi un arroyo, hecho que dificultaba en alguna medida la progresión. Con varios resbalones por el barro y las primeras botas caladas, además de alguna risa, vamos llegando al collado.

El ascenso culmina en La Muezca (659 m), collado que ofrece imponentes vistas sobre la costa llanisca * (Ver primera foto). Tras franquear una portilla, situada escasos metros al sur de la brecha, se inicia el descenso en dirección a la majada de Malabrio -o de los Picoretes-. Agrupamos la excursión y nos resguardamos de la lluvia en la pared de una de las cabañas que queda en pie.
Desde aquí se continúa sin perder altura por una amplia loma en dirección E, para seguidamente proseguir con el descenso al collado de La Raíz (518 m), que separa el valle homónimo de la gran depresión kárstica de la Llosa de Viango.
En este último punto se inicia la dura remontada de la ladera septentrional del Turbina, la cual se realiza por un sendero muy poco marcado, que se pierde constantemente y que sigue un recorrido que en algunos puntos, especialmente en la zona alta, encontraremos jalonado por algunos hitos.

Primero  transitamos por un tupido bosque de hayas, entre un barro que hacía muy frecuente los resbalones y caidas para, posteriormente y ya entre niebla por la altura, continuar por un terreno en el que abundan los afloramientos rocosos y en el que hay que buscar intuitivamente el mejor itinerario.
Restos de granizo en el suelo dan una idea del día que tuvimos.
Tras alcanzar la cumbre (hay dos, muy cercanas, una con una cruz y la otra con el vértice geodésico y una caseta del 112), el descenso por la vertiente meridional de la sierra de Cuera ofrece pocas complicaciones.

Primeramente hay que dirigirse en dirección SO, hacia la majada de La Piedra El Osu, al pie de la ladera sur del Pico Llacia. Se continúa -siempre por camperas- en dirección O hasta llegar a la Portilla de la Concha, punto en el que se inicia un descenso que tras sucesivos zigs-zags nos permitirá alcanzar Los Conchizos, paraje en el que destaca la pre-sencia de una espinera de gran porte. El sendero continúa en dirección O-SO, a través de un terreno en el que domina el monte bajo, pasando junto a las cabañas de Lodevega y finalizando en las praderías de la Llosa Bargorio, donde se toma la pista hormigonada que enlaza con Arangas (342 m).
La ruta en el Wiki:

17 nov. 2010

Our world Underwater

 
Jeremy Kozman
United States

Matt Curnock
Australia

Keri Wilk
Canada

 David Barrio
Spain

 Keri Wilk
Canada

 Luc Eeckhaut
Belgium

Keri Wilk
Canada
Our World Underwater - 1st Place Video: "Belgica" from DivePhotoGuide.com on Vimeo.


Bruno Vanherck
Bélgica
Visto en

16 nov. 2010

33 Semana Montaña Gijón


El gijonés Nacho Orviz será la principal atracción de la 33 edición de la Semana Internacional de Montaña de Gijón, que volverá al Teatro Jovellanos tras el paréntesis del pasado año. El certamen se celebrará entre el 29 de noviembre y el 1 de diciembre.
En la primera jornada hay programada una proyección audiovisual sobre el Nanga Parbat, que, con sus 8.125 metros, es la segunda cota más alta del planeta. Denominada la 'montaña asesina' por las vidas que se ha cobrado, la película reconstruye varias de las tragedias que se vivieron en sus alturas.
Al día siguiente, Nacho Orviz presentará un montaje audiovisual de los 90 días de intensa expedición que ha realizado esta temporada, en la que logró encadenar dos ochomiles de la talla del Annapurna y Shisha Pangma, dentro del proyecto '14 Ochomil' de Edurne Pasaban. Asimismo, el alpinista gijonés hablará sobre su visión del himalayismo en estos últimos años, junto a la citada montañera vasca y el equipo de 'Al filo de lo imposible'.
La Semana se cerrará con el alpinista madrileño Carlos Suárez, profesor de la Escuela Española de Alta Montaña, que dará su experiencia en el Cho-Oyu y Naranjo de Bulnes, así como de otros de sus viajes, entre ellos a la isla de Baffin.

15 nov. 2010

Collado del Zorro

Regato en el bosque de Peloño
Clásica excursión de la montaña asturiana donde las haya. Al moderado esfuerzo para llegar a su cumbre, añadimos el espectacular paisaje que en determinadas épocas del año se puede disfrutar en esta zona.
Es la segunda vez que hago este pico, anteriormente hace ya un montón de años con el grupo de montaña, el tiempo era tan malo que ni me enteré por dónde iba. Tenía la espina clavada y esta vez tuvimos ocasión de acercarnos y tacharla de la lista.
Se acaba el otoño y las primeras nevadas aparecieron esta semana. Aún no hace el frío suficiente para que se mantenga pero ya es inevitable la mochila grande, ropa de abrigo y las polainas.
 Salimos de Les Bedules, donde hay un aparcamiento habilitado y una recién construida pasarela para discapacitados. Podemos cargar agua en una fuente  allí cerca. Seguimos por una pista ancha y muy cómoda que forma parte del Pr-AS 18, Ruta de la Foz de los Andamios.

Aunque existe un camino que evita la pista y nos lleva directamente a Las Llampes, por la ignorancia y por el puro desconocimiento del que solemos hacer gala, tomamos el camino más largo, que no el más duro. Así bordeamos el Prau Toro por el O hasta ganar, siempre por pista, la majada de Les Llampes (1.300 m) con varias cabañas en ruinas. Se empieza a levantar viento y a refrescar el día. Frente a nosotros las nubes amenazan.
Les Llampes
 A nuestra derecha tenemos el altivo Recuencu que tratamos de ascender, pero que las condiciones metereológicas de fuerte viento, junto al innato acojone miedo nos aconsejan desistir; Además, varios montañeros regresan del pico sin poder haber rematado la ascensión, lo cual nos reafirma en nuestra decisión. Debemos entonces continuar por una senda que en algún momento no está muy clara, que asciende al Collado les Caldes (1.397 m). Continuamos por un camino bien visible que se introduce en el bosque en suave ascenso hasta acabar en el Collado Pumerín (1.512 m) lugar con muy buenas vistas, que merece la pena aprovechar descansando un rato.Aquí nos encontramos con la nieve.
Collado Pumerín

Estamos en la base del picu Lluengo y aquí la senda ya se libera del bosque, pudiendo observar el Collado el Zorru. Se puede subir por la ladera del Pico Luengo hasta la Collada les Cabres y la después a la cumbre, aunque más cómodo es seguir un poco más al S hasta traspasar la Cuenye del Espolón Luengu, tramo labrado en la roca, por donde aparecemos en la base del Valle Antiguo. Este camino también nos llevaría a la sierra del Torbenu (Peña Subes y Sen de los Mulos).

Manolo en apuros...
 Una vez en él giramos hacia el O, remontamos unas praderías hasta la fuente de Valdevilleñi en dirección a la cresta y al collado llamado del Zorro o Barboli, que separa el pico del Zorro del Luengu. Cruzamos una alambrada, divisoria de pastos y accedemos a la cumbre del Pico Zorru (1.844 m).
El tiempo se vuelve desapacible. No vemos apenas nada del paisaje que se dice se ve desde aquí. Del libro de Lorenzo Sánchez Vázquez, Recorriendo las montañas de Asturias, me permito sacar la descripción que nosotros no alcanzamos ni siquiera a imaginar:
Las vistas panorámicas desde la cima impreslonan más que las que se muestran en las fotos. AI sur está Pileñes y detrás, casi confundiéndose con ella Peña Ten. A su derecha veremos el valle la ermita y el caserío de Ventaniella. cerca del puerto del mismo nombre, y, por detrás las grandes montañas leonesas de la Sierra del Mampodre. A continuación. los picos Abedulan, Montoviu.Remelende y Nongayo próximos al puerto de Tarna, seguidos por otras montañas menos conocidas de la cordillera, y. por detrás. cerrando el horizonte. el pico Ausente y el circo de Cebolledo en el puerto de San Isidro. Distinguiremos con claridad los picos Agujas y separado el Toneo. Al oeste se encuentra la gran montaña del Maciédome y, en la misma recta de visión, sobresaliendo por encima de su cresta meridional, encontraremos la Rapaína, la Peña del Viento, el pico Torres y, casi confundiéndose con el propio Maciédome, el Cantu del Oso y la Sierra de Pintacanales. Entre el Maciédome y el inconfundible Tiatordos se extiende la amplia collada de Pandellanza, que permite la vista del Pico de la Senda y el Cornlelles (La Carrasca) en el Parque Natural de Redes.A la derecha del Tiatordos está Peña Taranes y entre ambas pero más retrasada, la Llambria. justo delante de estas mon-
tañas. En el mismo valle del río Ponga se encuentra la localidad de Sobrefoz oculta en parte por otro monte cercano e impresionante, el Recuencu. A la derecha de este, cerrando las vistas, distinguimos el Maoño y eIVizcares.Al norte veremos Mota Cetín y el Pierzu. este último más cercano. Les siguen. hacia el noreste. el Carriá, Peña Salón y los Picos de Europa al este. con las cumbres más conocidas del macizo del Cornión
(Cotalba. Requexón. Torre Santa de Enol. Torre de Enmedio. Peña Santa y Cabra Blanca) y algunas del macizo Central. Por delante se encuentran Vadepinos y la Sierra de Baza. Al sureste, a nuestros pies. veremos el Bosque de Peroño ya al otro lado el Niajo y el Pozalón.

Muchísimo aire y niebla que empieza a bajar. No perdemos tiempo en la cumbre e iniciamos el descenso.
Manolo, en una de sus habituales poses de montañero
El retorno lo hacemos por otro itinerario, hacia Peloño. Así después de pasar la Cuenye, bajamos hacia una antigua majada cuyo nombre desconocemos. Allí mismo tomamos una pista que en zig-zag baja sin pérdida hasta la pista del monte de Peloño.
Este camino se conocía como 'Senda de la Sal' (y del vino), pues por él se comercializaban los salazones y demás productos del Mar Cantábrico (de los que Ribadesella era base importante) intercambiándolos con los vinos y cereales leoneses.  La vieja calzada unía la costa asturiana con tierras leonesas, desde Cangas de Onís hasta Lario , conservando aún pequeños tramos empedrados y contrafuertes o muros de contención en la zona de La Guaranga y Arcenorio. También hay muros en Les Bedules, Foz de Salgaréu, El Sedu, La Calzadina y Colláu Piedrafita, así como en la carretera junto a Vega Sebarga y Santoveña. Esta vía romana era complementaria de la que cruzaba Ventaniella y podrían unirse en Biforcadera junto a la majada de Les Llampes.
En agradable ascenso y siempre perseguidos por la previsible tormenta, llegamos a la collada Granceno. A partir de este momento vamos encontrándonos con excursionistas varios, niños, familias, que acertadamente deciden pasar un sábado en la naturaleza. Como dije los colores ya no son tan espectaculares como hace unas semanas, pero el paisaje sigue siendo soberbio.
 
La ruta en el Wikiloc:

Más o menos, fueron unos:
18,50 kilómetros
1.100 metros de desnivel acumulado
5:20 horas de marcha

11 nov. 2010

Maratón de Lagos

Trasteando por internet,cosa que hago a menudo, traigo del blog de Gelu, el cual sigo asiduamente, el video de la Maratón de Lagos. ¡¡ Qué frío pasamos... !!.
Además de ser muy bonito, salen, mis amiguetes de equipo Pepe y Paco, además de otros Cracks como Máximo, el Gaiteru, Miguel ... y tantos conocidos que me sirven de ejemplo para seguir entrenando...
Accede al enlace de facebook aquí. Lo vas a disfrutar

10 nov. 2010

Nenikékamen


 Con ese lema, «Alegráos, hemos vencido», comenzaba la historia de la prueba más mítica del deporteen la que Filípides corrió desde Maratón a Atenas en el 490 a.C.
Si se le preguntara a algún maratoniano, ninguno diría que ama la guerra. Sin
embargo, todo comenzó con una batalla, una de las más extraordinarias
de la Historia, decisiva en las Guerras Médicas. 

Fué hace 2.500 años después de la batalla de Maratón, victoriosa para
Grecia frente al poderoso ejército persa, a las puertas de la capital helena. 
Finalizada la refriega, uno de los vencedores, el hoplita Filípides, corrió hasta Atenas para anunciar el
triunfo. Alcanzó la meta, pero tras comunicar la dicha -«Nenikékamen!
[¡alegraos hemos vencido!] cayó muerto.
Sucedió el 12 de septiembre del año 490 antes de Cristo, aunque al-
gunos sitúan el acontecimiento un mes antes. El rey Darío I había man-
dado desembarcar a los 55.000 soldados que cruzaron el Egeo. En vez
de tomar tierra en las complicadas cercanías de Atenas, lo hizo a cierta
distancia, en la localidad de Maratón, allí donde a unos 40 kilómetros
de la capital helena se extiende una amplia llanura junto a la costa. De
esta manera, sus 3.000 jinetes tendrían toda la ventaja frente a los helenos.
Entonces, 8.000 soldados atenienses, según Herodoto, partieron a su encuentro.
 Pocos, pero plantaron cara. Durante varios días estuvieron acuartelados en las alturas
que rodean la planicie de Maratón.
Al ver que los persas guardaban en los barcos la caballería, para marchar hacia la desguarnecida Atenas, el general griego Milciades decidió atacar con sus falanges de hoplitas -soldados con un alto grado de preparación Física-, bien armadas: cora-
za de bronce y cuero, casco, lanza, espada, cnémidas (piezas metálicas con las que protegían sus tibias) y un gran escudo de bronce y madera sobre el que se regresaba su cuerpo cuando morían en combate. En total entre 22 y27 kilos de peso que caye-
ron sobre el invasor: Derrotados y expulsados los persas de Maratón, el peligro no había terminado, pues su poderosa flota podía dar la vuelta a las costas del Atica y  tomarAtenas.
Temerosot, Milciades envió al hoplita más rápido, Filipides, para avisar: El ateniense era un hemeródromo, uno de los correos especializados en llevarlas noticias entre las ciudades estado griegas lo más rápido posible.
El encargo de Milciades acabó con él, pero le convirtió en eterno 2.384 años después, su legendaria carrera resucitó. 

Corría 1894. El barón francés Pierre de Coubertain se dejó seducir por la historia que le refirió su amigo Michel Bréal,  lingüista e historiador: La hazaña de Filípides reunía el espíritu de sacrificio y heroísmo que sintetiza los Juegos Olímpicos. De inmediato  la maratón se convirtió en el epicentro del proyecto de las nuevas Olimpiadas.
 El 9 de abril de 1896, víspera del primer maratón de la era moderna, 17 corredores fueron trasladados hasta una pensión cercana a Maratón, donde pasaron la noche. Todos
eran griegos, menos cuatro: el australiano Edwin Pladr, ganador de los 800 metros el día anterior; el húngaro Gyuka Kellnec el único que conocía lo que era la distancia, pues había ganado en Budapest una prueba clasificatoria de 40 kilómetros; el francés Albin Lermusiauxy el estadounidense Arthur Blake
Tenían por delante 40 kilómetros -los 42,195 km se instauraron como distancia oficial en l908 (ver grafico). Mientras, en Atenas, los 60.000 espectadores que acogió el estadio Panatinaiko, una réplica, sobre el mismo suelo, del antiguo coliseo de mármol erigido en el 330, eran incapaces de contener la exaltación por ver ganar a un compatriota.
 
Versión clásica
Al terminar la batalla de maratón, Filípides corrió hasta Atenas para anunciar el triunfo. Finalizados los 40 kilómetros, cayó muerto.

Versión moderna
Enterados de la cercanía de los Persas, antes de la batalla mandaron a Filípides a Esparta para pedir ayuda. Tardó dos días en recorrer los 245 kilómetros. Tras el triunfo de Maratón un tal Tersipo habría corrido hasta atenas

Las noticias no eran, sin embargo, halagüeñas. Transportadas hasta el estadio a lomos de caballos y bicicletas, las informaciones señalaban como líder al francés tras superar el medio maratón. Abandonó poco después. La decepción aumentó al saberse que Kellner le había superado, y andaba destacado. Pero poco después se supo que a cuatro kilómetros de la meta había sucumbido por el esfuerzo.
Finalmente, según señalan las crónicas oficiales, un rumor «corrió con la velocidad de la luz», al tiempo que los miles de espectadores rugían:
«¡¡Helénico, Helénico!!››.
No tardó mucho en cruzar la entrada de mármol del estadio un menudo y polvoriento corredor. Incapaces de contenerse, los príncipes Jorge y Constantino saltaron a la pista y corrieron junto a aquel atleta los últimos metros de la carrera hasta cruzar la meta uno a cada lado del campeón. Spiridon Louis, un pastor se convertía en el primer ganador olímpico de la maratón Su tiempo todavía hoy resulta sobresaliente a cualquier aficionado: Dos horas, 58 minutos y 50 segundos, para los alrededor de de 40 kilómetros recorridos.

Los padres fundadores del maratón fueron ocho, todos griegos, salvo  Kellner
Ciento catorce años después se celebran maratones en todos los puntos del globo. Millares de personas persiguen el sueño de engullir la distancia mítica.
 Fuente El Mundo

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