19 jul. 2010

II Resistencia Astur

Animados por los substanciales cambios que los organizadores de la carrera acometieron este año, Eliseo, Juan, Quintana y yo mismo quedamos para sufrirlo en carnes propias y quizás alguno arrepentirse de haberse apuntado, y quizás otros animarse a correrla.
La idea es que la edición pasada sufrió alguna crítica por el excesivo uso de pistas y este año los organizadores se empeñaron en solventar este extremo y hacer una carrera más montañera, lo que más o menos quiere decir más cañera.
Salimos de Nembra por la carretera con la esperanza de que estuviese ya marcado el recorrido como me habían comentado durante la semana por parte de la organización. Efectivamente, a los pocos metros  de la salida encontramos el primer cartel indicador que nos invita a cruzar el puente y cruzar Rueda. A partir de aquí comienzan las fuertes pendientes, primero por asfato para meternos enseguida "al monte". Senderos bajo castaños, avellanos. Algo de barro y bastante humedad.
Sube-baja por un laberíntico recorrido que de no estar marcado sería imposible seguir a los no indígenas. Pronto llegamos a S. Miguel y a la Maravilla. Giramos a la izquierda y salvo algún tramo llano ya es todo subida por senderos, pistas mineras de importante pendiente, que no dejan correr todo lo que uno quisiera.
Cruzamos por primera vez la Via de la Carisa, y comenzamos a subir por el monte, magníficamente desbrozado y trabajado. Arriba, arriba llegamos a la primera cota importante: Picu Pedro García, donde descansamos un rato y reponemos fuerzas.
"La vía romana de La Carisa corresponde al trazado de uno de esos caminos de origen prehistórico que se adentra en Asturias desde la meseta castellana, atravesando la barrera montañosa de la Cordillera Cantábrica. Es una «vía terrena» que fue mejorada en el año 26 antes de Cristo por el general romano Publio Carisio y realizada entre los años 16 al 14 a. C. por la Legio VII Gémina en su penetración a Asturias.
A Publio Carisio, fundador de Emérita Augusta y gobernador de Lusitania, lo identifican varios historiadores con el nombre de La Carisa. Fue enviado por el emperador Augusto con el fin de someter a los astures durante las guerras que éstos mantuvieron contra el imperio de Roma.
Al igual que el vecino camino romano de La Mesa, esta primigenia calzada estaba considerada como la más tradicional y transitada dentro del escaso abanico de posibilidades orográficas que presenta la región para su invasión.
Como hemos indicado anteriormente, esta vía, así como el resto de los caminos tradicionales que cruzan la cordillera, tenían como misión enlazar los centros vitales de aquel imperio y por lo tanto contaban con un destacado valor estratégico-militar. En líneas generales, los objetivos de las calzadas romanas estaban definidos por la comunicación entre asentamientos urbanos, por los avances de conquista y por la explotación de los territorios ocupados."
 Sin entretenernos mucho, seguimos viaje. La siguiente parte de la carrera es una especie de cresteo, siempre muy cercana a la Via de La Carisa, hasta el punto más alto de la carrera el Pico Curriechos. En esta zona, en el llamado Homón de Faro vemos restos arqueológicos.
"Situadas a 1.650 metros de altitud, bloqueando la vía romana a un kilómetro al norte del monte Curriechos. Se tratan dos murallas oblicuas que se unen la cima del cerro, en un lugar llamado Portiichu de Busián, donde se encuentran las ruinas de una gran construcción de forma circular. Las murallas son del tipo de módulos o cajones, características de los castros asturianos y de otras construcciones prerromanas.
Las primeras investigaciones sobre las fortificaciones del Homón del Faro indicaban un origen astur que, relacionándolas con el campamento romano, parecía indicar que en la Carisa había tenido lugar un enfrentamiento entre Astures y Romanos. Posteriormente se ha comprobado gracias a pruebas de carbono-14 que las fortificaciones del Homón datan de entre los siglos VII y VIII. Actualmente se piensa que estas fortificaciones pudieron ser reutilizadas en distintos conflictos y se investiga en la muralla primitiva del Homón, que si tendría relación con el campamento romano del monte Curriechos."
 Llevamos unas 4,00 horas. El tiempo va más que justo.
Emprendemos el descenso, bastante cómodo al principio por pistas de  poca pendiente. Cómodo hasta llegar a una antigua escombrera minera con una bocamina. En adelante la cosa se complica. Unos tres kilómetros de bajada comprometida, con mucho barro, piedras sueltas, agua, árboles atravesados... Luego el terreno se hace más llano y cómodo y durante unos dos o tres Kilómetros llaneamos. Otra bajada y llegamos a "Escrita" y a la carretera general donde finalizamos el entrenamiento de hoy. Nos quedan aún tres kilómetros hasta Nembra que hacemos a trote. Recorrimos 30,00 kilómetros+ 3,00 hasta el pueblo por carretera. y aún nos quedarían otros 10.00 kmts.
El desnivel, hasta aquí, 2.900mts de subida
Os pongo la cartografía del entrenamiento:
Se puede ver muy bien el recorrido que hicimos en el Google Earth pinchandoeste enlace.
La carrera es muy bonita, cañera, dura, poco corrible y poco técnica salvo la bajada a Escrita. La organización lo tiene todo "de lujo": Bien, bien marcada, desbrozada... Igual va un poco justa de tiempo en el cierre en Escrita con 5 hrs.
El sábado nos veremos D.M.
Sobre La Carisa aquí, acá y allí

3 comentarios:

  1. Muchas gracias por la información.
    Saludos

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  2. Muy interesante la información de la carrera y la histórica, muchas gracias.

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