27 sept. 2010

Maratón de Lagos


Voy a empezar por el final, por el resumen:
Agua, barro y frío.
Ahora acabo con el principio, la crónica:
Teníamos la espezanza que la lluvia que caía pasase pronto. Que se hiciesen ciertas las previsiones metereológicas y que fuese cierto que ese "Rain light" sólo durante una parte de la mañana, pero a nuestro pesar el agua se convirtió en nuestra compañera inseparable y a menudo pasó a ser "Moderate Rain".
 Este año había alguna modificación en el recorrido, por lo que había cierta duda sobre la dureza de la carrera que podría traducirse en algo más de tiempo. Valentín, alma de la carrera, nos confirmó que en condiciones normales habría que sumar entre 15 y 60 minutos a los tiempos de otros años.

A las 9:00 en punto se da la salida y tras unos cientos de metros por asfalto, nos metemos en el bosque del monte Hinés. La subida, fuerte, se hace en buen orden, sin demasiados tapones, sobre todo por el ancho del camino que permite rebasar sin problema a los más lentos. Tras unos 25 minutos de subida iniciamos el cresteo. No es difícil camino y la lluvia no impide trotar con cierta comodidad.
Al llegar a la majada de Tarañodios, la primera dificultad: No hay cintas. Algún gracioso quitó las marcas y hay gente despistada intentando encontrar el sendero. Conozco bien el camino y enseguida continuamos. No para de "orbayar". Huesera, Comeya, Lagos, Buferrera, La Tiese, El Bricial, Porra de Enol y empieza la bajada. A partir de este momento me quedo solo. No soy bueno bajando y además, con la que cae del cielo, no me siento con confianza como para seguir a mis compañeros. Barro y agua hacen peligrosa la senda. Agua y barro hasta Fana. Cae lluvia sin tregua. Penoso transitar por los prados hasta Severín. A pesar de los palos, resbalo y me caigo dos veces. En la senda de las mulas adelanto un rebaño de vacas que parece que compitan contra mi. Ralentizo más aún la marcha. La bajada a Las Mestas parece un "Aquapark", rampas lisas marcadas en el barro señalan las caidas de los que van por delante.Llego a Orandi y despacín a Covadonga.
Lo que queda por delante es engañoso. Muy duro, no tanto por el desnivel como por el cansancio y por las condiciones del día. A riesgo de ser repetitivo, barro, resbalones, caidas. agua y frio. Pienso que ya está bien, que lo único que quiero es llegar. No puedo correr sin caerme al frenar.
En la bajada a Españeu, caigo de nuevo y rompo un bastón. Subimos a Següenco y en la bajada comienza el nuevo itinerario. Primero un cresteo muy cómodo y bonito seguido de una bajada hasta la carretera. Una cuerda y dos voluntarios nos ayudan en este paso. Cruzamos la carretera e "infernal" bajada hasta Nieda. Subimos por pista unos cien metros y nos desviamos por unos prados a la izquierda donde iniciamos de nuevo la bajada por un bosque donde el camino era un auténtico lodazal. Pronto conectamos con el camino del año pasado que nos lleva a Cangas de Onís y, por fin, a la meta.
Los cambios de este año mejoraron tremendamente la carrera. Más bonita, algo más dura. Muy bien organizada, los avituallamientos algo escasos, echo de menos orejones, frutos secos, quizás al final algún gel...
En lo que sí estamos de acuerdo todos, es en la "picia" de hacer la espicha, celebración y entrega de trofeos al día siguiente de la carrera. Posiblemente se debe a algún "peaje" a pagar a los hosteleros, pero realmente es una putada para los corredores, que nadie lo olvide, protagonistas de todo este "sarao". No se puede, ni debe, hacer cosas que vayan seriamente en contra de sus intereses, de nuestros intereses, a no ser que alguien pretenda correr sólo.
La prueba es que el domingo hubo mucha menos gente en la entrega de premios y la posterior comida. Los corredores estaban disgustados y el tema era recurrente.

¿Que decir "del día después"?. Para mí deslucido. No existía el ambiente de otros años debido al lógico enfriamiento de las emociones. Menos gente, incluso ausencias de alguno de los ganadores,ya que no todo el mundo dispone de dos dias para dedicar al Maratón.
 Entrega de premios, regalos...
Completamente inesperado el 3er puesto por equipos conseguido en la Copa de Asturias. Lástima que Pepe y Paco, colaboradores necesarios e imprescindibles en este premio por su constancia, entrega e ilusión, no estuviesen presentes por cuestiones de agenda para salir a "cobrar" el trofeo.
Se acabó la Copa de Asturias, no sin cierta polémica por decisiones federativas, cuanto menos discutibles, que yo supongo se arreglarán para el año que viene. A todos nos interesa, como decía Alfredo de Peña Mea, "remar en la misma dirección" y que el barco llegue al puerto sin novedad y habiendo disfrutado todos, ganado algunos y como es inevitable en un colectivo tan grande, disgustados unos pocos.
La carrera en el wikiloc:

Las fotos:

Video de Janibuni, de CorrerAsturias:

1 comentario:

  1. Una dura prueba aunque a veces es lo que nos gusta.
    Lo de la entrega de premios es un gran error.
    Enhorabuena.

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