23 oct. 2009

De Vegarredonda y el Plan de Accesos

Hace un par de meses , subí al Pico Cotalba y aproveché la descripción de la ruta para hacer apología de una regulación del acceso a los Lagos sensata. Comentaba que por culpa de este método, la zona del refugio de Vegarredonda estaba vacía.
El día 18 publica el diario "El Comercio" de Gijón lo siguiente:
"La puesta en marcha del Plan de Transporte a los Lagos de Covadonga hace ya cuatro años generó inquietud entre empresarios y hosteleros de la zona y, aunque poco a poco estos han ido aceptando la medida que implica la regulación del acceso a este paraje de los Picos, aún hay sectores que aseguran ser grandes desfavorecidos. Se trata de los refugios de montaña que salpican el macizo occidental de los Picos de Europa, quienes en los últimos años han visto reducidas el número de pernoctaciones hasta un 30%. La culpa, no les cabe duda, la tiene el servicio de autobuses lanzadera.
Francisco Javier Malo lleva muchos años como guarda del refugio de Vegarredonda y asegura que antes de la regulación del tráfico a los Lagos pasaban por la cabaña una media de 2.700 personas al año, mientras que la cifra se ha reducido a 2.000 en los últimos cuatro años, coincidiendo con la puesta en marcha del plan. «En invierno al refugio va poca gente y por el verano el plan de transporte nos ha quitado a muchos aficionados a la montaña, que ahora eligen otros lugares donde pernoctar. Cuando el resto de los refugios están llenos, nosotros tenemos diez o quince personas», lamenta.
Malo es consciente de la necesidad de regular la entrada masiva de vehículos al espacio protegido, pero no a costa de los montañeros. Entre otros aspectos, se queja de que en los últimos años la empresa concesionaria del servicio «ha eliminado la parada del Collado de Les Veleres y la Vega de Enol» que daba servicio a estos parajes y a su refugio y, para colmo, subraya, los minibuses que acercan a los turistas y montañeros desde Buferrera a Pandecarmen «cobran el servicio por furgoneta, y no por pasajero, como ocurre para ir a la Tiese. Así que, si sólo van una o dos personas, tienen que hacer un desembolso importante», recrimina.
Las cuentas tampoco le salen a los guardas del refugio de Vega de Ario, Ignacio Márquez y Laura Pereda. Llevan apenas un año ocupándose de la gestión de este equipamiento, pero han tenido que escuchar más de una queja por parte de los montañeros que eligen este refugio para pasar la noche. «La gente se queja mucho y es normal. Si son cuatro montañeros, tiene que pagar siete euros cada uno por el billete del autobús y dos más por dejar su coche en Cangas de Onís. Son mil duros sólo por subir al monte a caminar», critica. «No entiendo por qué se tiene que meter un Consorcio de Transportes en un parque nacional. Lo que tenían que hacer era establecer un cupo diario de visitantes y el que quiera subir al monte, que madrugue, que es lo que se ha hecho siempre», propone Ignacio Márquez."
Hay que reconocer que el principal beneficiario de todo esto es la empresa ALSA. Regulemos, sí, pero por favor con sentido común y no sólo para hacer caja.

Aprovecho para hacer unos pequeños comentarios: 
La eterna cación es si los refugios son un negocio, un servicio o ambas cosas a la vez. Me voy a referir al refugio de Vegarredonda, y vaya por adelantado que nunca tuve ningún problema personal con Javier Malo, el guarda. Se queja que han bajado las visitas al refugio, bajan las pernoctas, bajan los ingresos. Con este plan, amigo Javier, no hay nada que hacer. Lo que seguramente sí podrías hacer es gestionar la parte crematística de una manera más racional. No dudo que lo que haces está respaldado por la Federación y no incumples ninguna regla. Además, lo tienes todo como la patena, ¡No hay queja!.
Lo primero es pensar qué tipo de negocio -en adelante lo vamos a tratar como negocio- es el que tienes entre manos y obrar en consecuencia: Si lo que quieres es un cuatel, ¡¡lo estas clavando!!; Ahora bien,no te quejes que la gente no pase por ahí ni a pillar agua. Pongo un par de ejemplos de los dos únicos dias que pasé por allí. El primero fuí con mi mujer e hijo. Hacía un día de perros y mi señora, poco acostumbrada al monte, optó por esperarnos en el refugio mientras nosotros hacíamos el Cotalba. A nuestro regreso estaba en el mismo sitio que la dejamos, muerta de frío por que no podía entrar en el refugio ya que hasta nosequé hora estaba cerrado por limpieza. Bueno, pues sí, son las normas, pero perdiste de vender un par de cafés y un par de cervezas, amén que tres clientes que no te harán gasto nunca más.
El otro es aún más ridículo.
Julio a las 16:00 hrs. Llegamos al refugio unas 25 personas después de dos días sin ducharnos y de vivaquear en el Jou Santo. Pretendíamos ducharnos -a dos eurazos la ducha de agua templada- PERO... las duchas no se abren hasta las 19:00. Casi todos optamos por lavarnos en la fuente y dejar de gastar unos 40€.
Aprovecho y un tercero... Un compañero de esa misma excursión se quedó sin comer porque al pretender comprar en el refugio un trozo de queso, este le fué denegado.. ¡¡Por no encargarlo el día anterior...!!!
Esto es un pequeño ejemplo, en primera persona. Sólo hay que preguntar a cualquiera que haya pasado por allí.
Después de esta crisis, donde la gente se va apensar el pagar 3€ -o 2,50- por una cerveza, quizás tengas que replantearte darle un giro al negocio, y acompañar la limpieza, organización y buena mesa, con un poco de simpatía y anchura de miras.
Con todo este rollo, sólo quiero comentar que no es exactamente toda la culpa, en este caso, del plan de accesos.
En cuanto a Ario, sólo comentar que este año no he pasado por allí, pero oí buenos comentarios sobre los nuevos guardas. Lo que sí es un alivio es saber que el "individuo" que lo guardaba hasta ahora, ya no va a estar.
Artículo completo "El Comercio"

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