27 nov. 2009

Una vuelta por el Este del Naranco


Ules-San Lázaro Paniceres-Loriana-Llubrió-Cantoel Árbol-Ules


Ayer nos juntamos Paco y yo para hacer un entreno suave, de los de pretemporada. Pensamos en algo que no excediese de los 15 kilómetros y no muy exigente en desnivel.
Empezamos en la puerta de las instalaciones del Centro Asturiano, bajando hacia Ules.
Junto a la parada del autobús nos colamos por una callejuela hormigonada que siempre descendiendo nos lleva por la parte baja del pueblo de Ules. 



Al llegar al Campón, giramos a la derecha hasta toparnos con la carretera general. Estamos en San Lázaro Paniceres y sobre el antiguo camino Real de Galicia. También, las innumerables marcas, nos recuerdan que por aquí pasa el Camino de Santiago 



Vamos a seguirlo.


Aquí, en San Lázaro existió al menos desde el SXIII una leprosería de la cual no queda ya ni el más mínimo vestigio. "Sta Maria de Panizeres" y "Sta Maria del Espital" fueron también nombres de esta malatería.
Vamos por la carretera pues, y giramos a la izquierda a la altura de un pequeño arroyo, el Matarrumio. Fijándonos a nuestra derecha encontramos, bien señalizada, una "caleya" en fuerte pendiente que nos lleva a El Caleyo.




Continuamos, siempre velados por las marcas del Camino hasta la ermita del Carmen, en Lampajúa.


Descendemos por bosque de eucaliptos para ver al fondo la siguiente población: Lloriana. En la parte más baja del camino nos encontramos con un riachuelo, una fuente y un lavadero: La Pipera.
Esta es la menor cota de la excursión de hoy.


 
Salimos a la carretera asfaltada para subir hasta Lloriana. Lo primero que me llama la atención al atravesar este pueblo es el caserón abandonado, Santa Rosa, que se alza a la entrada del pueblo. Trataré de investigar acerca de él.
Abandonamos aquí el Camino Real, para desviarnos a la derecha en dirección a Llubrió.No hay problema ya que hay cartel indicador. Subimos por carretera muy poco transitada. La vista es amplia.

Según Pisa Menéndez, ya en 1810 el General Francés Bonet utiliza "la altura que se halla tras de Lloriana" para mantener un sistema de señales entre Oviedo y Peñaflor, aunque mantiene sus dudas sobre la localización exacta de esta atalaya.

Llegamos sin pérdida a Llubrió, bonito y tranquilo pueblo, aunque no puedo decir lo mismo de los perrillos que nos dieron la bienvenida: Ladradores , pequeños y feroces hasta que te encaras con ellos... ¡Cuánta similitud con el género humano!
La salida de este pueblo es el punto más conflictivo del entreno de hoy. Hay una sucesión de cruces de caminos por lo que es preciso dar con el correcto.
Al llegar a un hórreo encontramos la primera disyuntiva: A la derecha y luego seguir el camino más cuidado, con arenón primero y hormigón después. La remodelación del camino es muy reciente y sólo llega, de momento, hasta el final de la cuesta. No hay duda que este arreglo resta mucho encanto al medio, pero desde luego las ventajas son muchas para los lugareños que, a diario, tienen que llegar por estos caminos a sus fincas.
Ahora nos toca mancharnos los playeros.


Agua, barro y rodadas de tractores hacen más entretenido, si cabe, el camino. Pasamos por la fuente "La Fontica". Saltando charcos, pasando por encima de troncos y de vez en cuando metiendo los playeros en pequeñas depresiones barrosas tapadas por las innumerables hojas de castaño que tapizan el camino, llegamos al cruce del camino a Brañes.
Giramos a la derecha, siguiendo el cartel indicativo al Naranco.


 
El camino es ahora de hormigón y sube fuertemente hacia la carretera Oviedo-Brañes. A unos 100 metros de un área recreativa con un espantosa escultura -es cuestión de gustos-, encontramos en un prado a nuestra derecha, una impresionante casamata, muy bien cuidada.
Es un emplazamiento para arma automática de diámetro algo superior a lo habitual. Comunicado con el resto de posiciones de la zona por trincheras hoy desaparecidas.




Ascendemos hacia la carretera y "perdemos" algo de tiempo buscando un grupo de nidos de ametralladoras que sabemos anda por esa zona. Efectivamente, no tardamos cinco minutos en hallarlos. No podemos sino sacar unas fotos, ya que el tiempo apremia.
Es una de las agrupaciones de emplazamientos más densa de Asturias.

Cinco nidos forman un semicírculo orientado sus fuegos al Oeste. a su gola hay varios emplazamientos para tirador y cruzando la carretera otros nidos.
La sierra del Pedroso separa los concejos de Candamo y Las Regueras discurriendo de Norte a Sur desde el alto de La Reigada hasta asomarse al río Nalón en Peñaflor, lugar de importancia estratégica desde que en octubre de 1936 las columnas enviadas desde Galicia en socorro de los sublevados en Oviedo lograran pasar el río por este punto abriendo un pasillo de comunicación entre la capital asturiana y la villa de Grado, a su vez unido por un largo corredor con Galicia. 


Desde su extremo Sur constituía esta sierra una permanente amenaza sobre este pasillo a cuyo planco septentrional daba frente. Desde la sierra partirían repetidos ataques sobre posiciones que defendían los sublevados (monte Cimero, Cotaniello, La Manga ...), destacando por su importancia la ofensiva emprendida el 1 de agosto de 1937, última del Ejército republicano del Norte, con el propósito, una vez más, de cortar el citado pasillo, sin conseguirlo, como en anteriores ocasiones.

Sólo nos queda subir hasta el Alto Bocarón,donde existen unas cuadras de ganado bovino y dejarnos caer a El Llano. De aquí a Ules y el último repecho hasta el centro Asturiano.



La ruta en el Wikiloc:

Fuentes consultadas: 
Pisa Menéndez, Pedro Caminos Reales de Asturias
Blocao.es
Arama.org




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