Mostrando entradas con la etiqueta entreno. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta entreno. Mostrar todas las entradas

11 may 2011

Pr-AS 59

Ruta de Condao Campa Ortigosa Breza
Examinando algunas rutas que tengo en el cajón de "pendientes", encuentro ésta, que me viene "al pelo".
Dejo el coche en El Condado, Laviana e inicio la ruta por la carretera en dirección a La Ferrera. Después de pasar el colegio llego a la iglesia. Frente a ésta, tenemos un cartel indicador de la ruta, lamentablemente roto, víctima de la ignorancia de unos y de la pasividad de los otros.
Tomo la pista y paso entre unas casas, naves, restos de un cargadero de material minero. La pista asciende suavemente haciendo algunos toboganes. Enseguida llego a un cruce de caminos y tomo el de la derecha que me baja a un puente sobre el río. A partir de este momento comienza la subida en serio. Sigo siempre la pista hormigonada, pasando al lado de una fuente con vaso incluido
A medida que ascendemos la vista gana amplitud y se revela, a pesar del dia nuboso, muy bonita. Segimos ascendiendo. Llego a un punto que invita al equívoco -de hecho yo me equivoqué-. La pista hace un curva a la derecha y otro camino más pequeño sigue al frente y otro aún más pequeño a la izquierda. Hay que dejar la pista y continuar al frente, hacia las cabañas. Este lugar viene reflejado en el mapa como El Pumar.
Má adelante, siguiendo ese camino, llego a la casería de la Coz, con letrerito en azulejo, antena de TV... (?).
Seguimos por el camino hasta una nueva majada llamada Campera Artigosa, en la cual debemos remontar por el prado hasta una cabaña que vemos arriba. Hay un abrevadero donde nos podemos refrescar. Mientras contemplamos el hermosso paisaje:
Ya no hay pista, se convierte primero en un camino y luego en un sendero que nos lleva hasta un paraje llamado Los Campuelos, donde se puede observar una panorámica soberbia, tanto de Redes y de Peñamayor, Laviana. Más adelante, siguiendo el sendero llegamos a la campera El Tablazu.
Sigo y no me resisto a subir al pico Resellón. No tiene más complicación que 5 minutos de fuerte subida, esquivando los "pinchos". Bajo hacia el collado de Arniz y sigo un sendero sobre la ladera del pico Pandestébano, que tampoco me resisto a subir. En la cumbre tomo unas fotos y me como unos orejones.
Ya sólo me queda bajar rodeando el Picu Tablazo y llegando al collado de Breza. Según me acercaba iba recordando el lugar... y es que el año pasado ya estuve por aquí, pero subiendo desde Fuensanta, en una ruta con Quintana, Mariano, Juanchi..
La bajada, lo peor. Por una pista llena de piedras, pero que realmente no puede ensombrecer una ruta preciosa, al alcance de cualquiera con una mínima forma física. La parte de abajo, antes de conectar con la pista de subida, aún guarda rincones dignos de ser fotografiados...
Las estadísticas del Gps son: 17.500 mts, 2:28 hrs en movimiento y 1.052 mts de ascenso total (incluídos los dos picos que no están incluidos en el PR AS 59.
La Ruta en el Wiki:


Preparando la ruta, encontré estas páginas que pueden ser interesantes:

9 may 2011

De Covadonga a Sotres

Por el Gr-202
Distancia: 43.200 mts
Desnivel positivo: 3.100 mts
Horas en movimiento: 7:06
Con la idea de hacer más entretenidos los entrenamientos, vamos buscando aquí y allá nuevos retos, aunque en el caso del de hoy, ya conocíamos la casi totalidad de la ruta.  Tratamos de hacer un recorrido largo, sin mucho desnivel -aquí se nos fué un pelín la mano-, y como debíamos acabar en Sotres, pues este nos vino "ni que pintao".
Salimos a las 8:15 de la mañana del aparcamiento del Repelao, rumbo a Covadonga, antigua carretera y desvío a Orandi. Cuantas más veces hago este camino, más me gusta. Aunque con fuerte pendiente, la vegetación, la senda, los ruidos me resultan muy reconfortantes.
Llegamos a la vega y tomamos dirección a Las Mestas. Cada pocos metros hay marcas blancas y rojas del "Gr" que indican el camino sin pérdida.. Vamos por la margen  derecha del río -recordamos que para referirnos a una margen el un cauce, debemos mirarlo "aguas abajo"-. En un momento debemos vadearlo continuando por la margen izquierda y enseguida, de nuevo una pasarela de hormigón nos sitúa en la otra orilla. Distinguimos abajo Las Mestas y comenzamos a subir por los pastizales, hoy llenos de ganado vacuno, llamados El Pandal.
Sigamos atentos a algún poste indicador, las marcas y sobre todo y aunque a veces se pierde, al camino que asciende y gira hacia la derecha para llegar a la majada abandonada de Severín.
No por ser camino decenas de veces ya transitado me deja de acongojar. Para mi es naturaleza explosiva, parajes cercanos y casi abandonados que en su día seguro rebosaban de actividad ganadera. Hoy las pistas para vehículos que facilitan los acercamientos, los costes, las prisas , dejan estas majadas a su suerte, comidas por la vegetación y el abandono. Testigos de otra época, no sé si mejor, seguramente no, pero sí más tranquila.
Seguimos subiendo, coronando el collado Sellón y más allá la Vega Fondos. Al ver a Fana, antes de llegar a la arboleda muriada, giramos a la izquierda, para tomar una pista que nos dejará en la carretera a los lagos.
Bajamos por la misma unos doscientos metros, hasta una pronunciada curva donde dejamos la carretera y nos metemos en un camino que nos llevará a la espectacular vega de Comeya.
Accedemos a la vega sin problema y una vez abajo, tratamos de bordearla por la derecha, entre otras cosas para no mojarnos ya que esta parte, como casi toda ella, es una sucesión de turberas, llamargas y prados húmedos.Vemos un pequeño canal  lleno de agua que se sume en la peña, lo seguimos hasta un puente de piedra. Aquí hay marcas del "gr" pintadas, Vamos en dirección a las pilastras, a unos árboles con una cabaña dajo ellos. Cruzamos un "puentucu" de madera y continuamos por la pista. Debemos ir hacia la izquierda y no subir a los Lagos por el Escaleru. Nuestro objetivo es el fondo de la vega. Tras coronar un pequeño collado, accedemos a la Majada de Comeya.
Para mí esta es la zona más "comprometida" ya que las marcas no son tan abundantes. Para disipar dudas, segimos al fondo de la vega, desviándonos a la derecha. Vemos arriba, en un collado, cierta construcción. No es nuestro objetivo, sino el collado que hay más a la derecha. Subimos por el Apretadoriu con la vista puesta en el curioso Cantón del Texéu que bordeamos por su derecha. Aquí comenzamos de nuevo a ver camino y marcas que nos llevan a la vega de Las Mantegas.
A partir de aquí el itinerario está muy marcado y no ofrece dudas. Un amplio camino primero y una cuesta nos lleva a la majada de Parres.
Hacemos un alto para comer algo y disfrutar de la vista. Seguimos al collado que tenemos al frente, donde hay un cartel indicador y una vez traspasado éste vemos la majada de Arnaedo.
Seguimos marcas hacia la izquierda de la majada para subir a Sierra Buena, el collado que vemos a la izquierda en la foto de arriba.
Una vez superado éste, bajamos a Vega Maor, seguimos a Ostón y bajamos por Culiembro. Por el cares hasta el puente la Jaya.
Soslayo este tramo, ya que lo tengo descrito hace unas semanas aquí.
Lo que nos queda, no por muy conocido es fácil. Son casi 1.000 metros hasta Pandébano, con un pequeño descanso en Bulnes. Es muy fácil el camino, sobre todo por lo transitado por miles de turistas. Una vez en Pandébano, reagrupamos en el túmulo, e iniciamos la bajada a Sotres, al alcance de la vista.
Nos queda pendiente, sobre todo por eso de acabar las cosas, el tramo hasta Cosgaya, que espero hacer en unas semanas.
La ruta en el Wiki:

3 may 2011

Camín Real de la Mesa

Pto. San Lorenzo- Torrestío
Segimos sumando kilómetros por los caminos. Hoy vamos a hacer el tramo del Camín Real de la Mesa entre el puerto de San Lorenzo, en la divisoria de Somiedo y Teverga. Varios carteles nos indican que estamos el el Parque Natural de las Ubiñas-La Mesa, otro del Gr-101, otro Sobre Somiedo... etc.
Empezamos corriendo hacia el sur, por una pista que al poco comienza a subir fuertemente y se "reviste" del sempiterno hormigón. Afortunadamente son pocos metros.
La pista sigue ascendiendo entre abedules y hayas hasta Piedraxueves o Piedrajueves, lugar en el que antaño se ubicaba una venta.
"Tenemos que recordar que este camino, es según los historiadores, anterior a los romanos y aunque estos transformaron lo que seguramente eran malas sendas en una auténtica calzada romana para el paso de tropas y víveres. A partir de ese momento esta vía se convirtió en un camino muy utilizado por carreteros, arrieros, transhumantes, y todo tipo de personas que necesitaban viajar desde la zona del actual León o Asturias Cismontana  a la Asturias interior o Transmontana. Estas personas que se ganaban la vida sobre la calzada precisaban de lugares para pernoctar y descansar y jalonaron la ruta de ventas u hospedajes donde reconfortarse tras un largo día. Podemos encontar, en estre tramo lugares como el Piedrajueves ya mencionado o La Magdalena o La Mesa. Al parecer Gaspar Melchor de Jovellanos (1.744-1.811) realizó éste itinerario y cuenta que en junio del año 1.792 comió en la venta de La Mesa."
Cruzamos Piedrajueves, cuyo nombre viene de Petra Lovis, Altar de Jupiter, hermosa campera, y seguimos el marcado camino mirando a nuestra derecha Peña Michu y a la izquierda el precioso paisaje cuya foto inicia este relato.
Vamos continuamente por zonas altas, concretamente por la zona cimera del cordal de la Mesa, evitando valles, ya que estos eran territorios difíciles para defenderse y áreas proclives para emboscadas. El itinerario entá muy marcado por pintura blanca y roja, además de por unos grandes mojones de piedra que, a modo de indicadores, nos sitúan en los puntos más representativos del trayecto.
Enseguida llegamos a Xuegu La Bola, collado límite geográfico entre los concejos de Teverga y Somiedo. Podemos mirar a la derecha para ver el valle de Saliencia y a la izquierda divisaremos Peña Negra.
Iniciamos el descenso hacia la braña Murias y la más famosa de La Corra. Aquí existe un cartel que explica la tipología de esta braña:

"Conjunto de siete cabañas y un corro comunal de piedra enclavada en la alzada romana. Este tipo de braña es el mas abundante en somiedo y es un sistema mas evolucionado y complejo que las de sousas la mesa etc, con espacios cercados de tierra de labor y prados de siega fuentes abrevaderos y olleras.

La vía de acceso desde el pueblo suele ser en general un camino de carro hoy para veihículos rodados. Estas branas se caracterizan por sus construcciones a ras de suelo de planta rectangular y cubiertas de escoba con la cuadra abajo y el henil en el desván. En la planta baja, a un ladode la puerta de acceso, una puerta diminuta que sirve de habitaculo para el brañeiro. En estas brañas se recoge heno seco y se suele estabular el ganado durante la noche, consumiendo el heno almacenado y produciendo estiercol para los prados cercanos.

Eran utilizadas durante la primavera y el otoño."
 Continuamos. Bajamos suavemente, admirando el Valle de Saliencia y el Monte Grande, siempre bajo la mirada de Peña Negra, y por zonas empedradas, quizás vestigios de la antigua calzada. Alcanzamos el collado de La Sadernia y bajamos al puerto de La Magdalena, cruce de caminos hacia Fonfría,Saliencia y Torrestío. 
Ahora ya por pista ganadera, con huellas de todoterrenos, llegamos a otro mojón con la leyenda "Cuende La Mucher"
El siguiente punto notable en nuestro camino es "El Muro", donde al parecer existía un fuerte defensivo:
«Excavamos en el Muro de Teverga, una barrera estratégica que corta la vía a más de 1.600 metros de altitud y que debió ser construida a finales del siglo VII para frenar una incursión militar, quizá musulmana, en Asturias. Una obra que sólo puede entenderse por la existencia de una importante vía de comunicación de origen necesariamente romano» Jorge Camino. Arqueólogo
Por fín llegamos a la braña de La Mesa donde nos empieza a llover. Esta braña es uno de los mejores elementos etnográficos de la montaña asturiana.
Nos ponemos los chubasqueros y vemos allá a lo lejos el Puerto de La Mesa. Llegamos a Muñón, donde hay más carteles explicativos, una portilla y la bajada a Torrestío. Con cuidado para no engancharnos con el alambre de espinos, pasamos el puertu y descendemos a Torrestío. Aquí descansamos y nos tomamos un refrigerio. Aún tenemos que regresar.
Los datos del Gps, fueron: 41.830 mts, 5:06 hrs en movimiento y 1.353 mts de subida.
La ruta en el Wiki:



28 mar 2011

Felechosa a Vegarada

Nuevas rutas, mejores sensaciones.
Con Toño y Santiago, en Felechosa, dispuestos a corretear por las Foces del Pino y llegar a Vegarada.
Salimos del pueblo con el cielo gris y amenazante por una senda en buen estado. Tras pasar el molín de Peón, giramos a la izquierda por un camino ancho que empieza a subir. No hace frío pero la humedad por la cercanía del río se hace sentir. Enseguida llegamos a una portilla que nos indica el inicio de las Foces del río Pino, garganta tallada en caliza de singular belleza. El río atrona a nuestra derecha mientras nosotros avanzamos por un piso empedrado.
Llegamos a una bifurcación. El camino de la derecha nos lleva a Peña Redonda y el de la izquierda a la majada de La Cabritera. Tomamos este último y por una senda en zig-zag, cómoda, siempre marcada con las señales del PR, al cabo de 25 minutos vemos el grupo de cabañas que forman la majada.
Tras un pequeño refrigerio y ya orbayando, continuamos la traza del Pr hasta el cruce de la pista a Vegarada. Un grupo de venados cruza ante nosotros y desaparece en el bosque. La pista hasta el puerto  está muy bien mantenida, y aún con restos de nieve llegamos hasta el mesón, cerrado y en obras. Exceptuando una pareja de montñeros al comienzo de la pista, no se ve un alma. Claramente el día no aconpaña. Agua frío y aire nos reciben en lo más alto del puerto. A lo lejos, entre niebla y oscurida vemos las pistas de Riopinos, en San Isidro.
Damos la vuelta y tomamos, a unos 2500 metros del puerto una pista que sale a nuestra derecha, para volver a encontrarnos con las sempiternas marcas blancas y amarillas, y volver a Felechosa.
Fueron 30,00 kilómetros, 1.900 metros de desnivel de subida y 4:30 horas.
La ruta:

14 mar 2011

Fotos aéreas

Me pregunto cómo hacen otros corredores para diseñar sus rutas de entrenamiento. Suponiendo que a todo el mundo le pase como a mi, que necesito cambiar los itinerarios largos para que no se me fusione el cerebro, necesitamos una variedad suficiente de rutas para ir cambiando semana a semana. En los entrenos cortos, de hasta 20,00 kmts no es muy necesario, incluso creo que es correcto hacer regularmente los mismos recorridos para comparar ritmos, tiempos, etc.
Hasta ahora, las tiradas largas seguían caminos ya conocidos por el "boca a boca", trillados por otros aficionados a los que en un tiempo seguíamos. Recorridos en los que conocíamos la distancia y el tiempo aproximado que íbamos a emplear. Pero ahora, ante la necesidad de aumentar tanto la distancia como consiguientemente el tiempo, me veo en la necesidad de pensar en nuevos caminos, carreteras y pistas. Tengo que empezar a memorizar dónde estan esos cabronazos de perros sueltos que saltan a la carretera en pos de cualquier cosa que se mueva. Las fuentes para compensar los sudores son importantes en estos entrenamientos largos,así nos evitamos cargar con agua.
Pues en estas circunstancias recurro a las fotos aéreas, no al maps que tiene poca resolución, sino a ortofotos a escala 1:5000 en la que se ven casi hasta esos perros psicópatas. Con éstas trazo un pequeño croquis mental del trayecto, que compruebo posteriormente, si tengo tiempo, con el coche. Bien, con ese proyecto en mente y con la ayuda de las ortofotos y cartografía, intento sustituir todo el asfalto posible por caminos de tierra, o por lo menos por carreteras poco transitadas. Ese sábado hago el entrenamiento fijándome en posibles alternativas y preguntando a vecinos de los pueblos por opciones diferentes para llegar a mi detino.
Este sábado tomé una dirección parecida a la semana pasada, pero con alguna modificación que intentaré dejar clara la próxima semana.


Tiempo: 03:56:57
Distancia: 36,01 km
Altura ganada: 1.374 m
Calorías: 1.627 C

7 mar 2011

Alquimia


Una de mis costumbres más arraigadas, ya desde la tierna adolescencia  es escuchar la radio, sobre todo antes de dormirme. Podría pasar sin casi cualquier cosa, pero me supone un problema no escuchar la radio por la noche. Es algo que me relaja y sin lo cual me pongo muy nervioso, intranquilo y no soy capaz de conciliar el sueño.
En circunstancias normales no hay problema ninguno ya que siempre tengo a mano algún receptor con el que disfrutar en cualquier momento. El problema surge cuando toca dormir lejos de casa, lejos de algún núcleo urbano, lejos de cualquier sitio, allí donde las ondas no llegan al receptor. Puedo llevar música en el Mp3, pero no es lo mismo. Refugios de montaña, albergues lejanos, vivacs en el monte... son mi "zona cero" nocturna.
¿A qué viene esto?. El sábado pasado corriendo con los cascos en las orejas, escuchaba "No es un día cualquiera". Todo perfecto, pero a medida que el camino se esconde en valles, en pequeñas gargantas, o simplemente que me alejo de algún núcleo importante, la señal se va perdiendo y escuchar el programa se vuelve. cuando menos, irritante.
Hace unos pocos años se me abrió el cielo con los podscats.Tengo la costumbre de llevar grabados programas de radio en el ipod. Programas como La rosa de los vientos de Onda Cero, A hombros de Gigantes de Rne etc. programas atemporales, ligeros, entretenidos que me hacen las delicias durante horas.
Así que paré de correr y puse un capítulo de La rosa de los vientos.  Uno de los apartados del programa hablaba de un tipo llamado Karl Malco  que durante la II Guerra Mundial intentaba fabricar oro para los nazis, en el campo de Dachau.

Contaba un poco la historia de estos experimentos y la vida posterior del alquimista en cuestión. No es que la historia en sí fuese muy interesante pero me dió que pensar.
Por asociación de ideas empecé a pensar en qué es un entrenamiento: Moldear o modelar un cuerpo más o menos grasiento, pesado y adocenado para convertirlo en una máquina engrasada capaz de hacer kilómetros y kilómetros sin lesionarse y lo que es más, disfrutando de las distancias, de las subidas y de las bajadas, de los charcos, el barro, el agua de la lluvia. Una mezcla precisa de volumen e intensidad, de series en pista y tiradas largas, aliñado con una correcta alimentación, un reparador descanso, una pizca de motivación, una nube de fuerza mental y constancia, servido al final con una salsa de ilusión y de pensamiento positivo, hace convertir, sin duda alguna, una piedra en oro puro. Es la alquimia del entrenamiento, la piedra filosofal que transmuta una piltrafilla en un tipo sano y alegre.
Y es que tanto tiempo corriendo da tiempo para pensar en muchas cosas.
35 kilómetros da para pensar en eso y más cosas.  Voy subiendo el volumen, y lo que al principio pensé poco menos que imposible, ahora lo hago con cierta facilidad. Además de la distancia el desnivel de 1300 metros de subida le daba cierta gracia a la fórmula.
Salí del CAO y tomé la dirección de S. Miguel de Lillo y bajé hasta el Camino de Santiago, Lloriana, Puente Gallegos, El Escamplero, Valsera y vuelta hasta Puente Gallegos, Periurbano, Brañes, por el Camino Real hasta el Violeo, Boquerón de Brañes, La Peña, Contriz, Pico Paisano, y por la carretera de nuevo al Cao.

3:59 horas (3:51 en movimiento real)
1341 altura ganada
35.100 kilómetros
1.700 calorias

Ah !! Si te quedaste algo intrigado con el amigo Karl Malco y su historia, puedes leer algo del tema aquí o acá

27 dic 2010

25 kmts por asfalto

Ya empezamos con los entrenamientos largos. Éste decidí hacerlo por asfalto por comodidad. No tenía que coger vehículo para acercarme al Naranco y así podia salir ya corriendo de casa.
El día frío, frío, tanto que salí de casa con sólo 0,5º y me encontré zonas que eran puro hielo. De todas formas el día era buenísimo, con el cielo azul y el Aramo completamente blanco y reluciente por las recientes nevadas.
El itinerario me llevó desde el Parque de Invierno a La Manjoya, a Ferreros, Palomar, La Arquera, Puerto, Las Caldas y de nuevo, por la Senda Verde al Parque de Invierno.

30 ago 2010

Peña Mea. Hacia la Quebrapates

Otro entrenamiento más, otro madrugón. A las siete de la mañana Mariano y yo vamos rumbo a Laviana donde quedamos con Seve, Avelino, Miguel, Melendi y Floro para corretear rumbo a Peña Mea (1.558 mts), para recorrer en parte la Quebrapates, carrera de 30 kmts que tendrá lugar el domingo que viene.
Creo que es la primera vez que haciendo una quedada de estas soy "el último de la fila", el "más matao", vamos, y esto lleva una carga extra de sufrimiento al entrenamiento. En otras ocasiones, hay que parar para esperar a algún compañero que se retrasa. Buena oportunidad para descansar y recuperar aire. Hoy ese compañero era yo. ¡¡Buffff!!. Es lo que tiene el juntarse con "Craks de la montaña".
Poco voy a comentar del itinerario, ya que poco pude ver: tenía bastante con respirar y tratar de seguir adelante con cierta dignidad.
 Ya al poco de salir de Entralgo, se formaron dos grupos: Miguel y Avelino Mejido con Melendi y por detrás Mariano, Seve, Floro y yo. Más o menos a nuestro aire fuimos ascendiendo hacia Peña Mea. Cada cierto tiempo los aventajados nos esperaban en alguna fuente y continuábamos camino.
 
Aproximadamente el grupo de los rezagados coronamos cumbre en dos horas. El paisaje mágnífico. El dia completamente despejado ofrecía una visión espectacular, desde Picos de Europa hasta Ubiña. Aprovechamos para relajarnos un poco de la dura subida, comer y beber algo y plantearnos una verdad como un templo: Ahora comienza la carrera.
Si la subida es dura la bajada es infernal. Hay que tomarse con mucha calma este tramo hasta Pelúgano, ya que si te empeñas en bajar fuerte, los cuádriceps te pasarán factura. El tamo siguiente es la subida de la carrera de "Les Meloneres", que nos acercará a Tolivia.

La carrera continúa hasta La Redondina y Corián para bajar a Canzana y desde ahí a Laviana.
Nosotros acortamos, sobre todo para evitarnos desnivel, por una senda que directamente desemboca en Entralgo.
No llevé la cinta del pulsómetro, pero sí el Gps. Aquí os dejo testigo de mis sufrimientos el domingo.

Tiempo en movimiento 3:20 hrs
Subida: 1.513

Suerte a Mariano, Pachu, Eva y Eva Braña y a Santi  además de los que se me olvidan esta semana que viene en la Tans Alpine. Intentaré seguir la carrera y las clasificaciones y colocarlas en el Blog.

12 jul 2010

Parres- El Mazucu

Amanece el sábado en Llanes nublado como siempre. El Cuera cargado de nubes como siempre, y la temperatura agradable. Entre varias opciones para correr la distancia de hoy, me decanto por acercarme al Mazucu y subir la Peñablanca.No controlo ni la zona ni las distancias, así que para no meterme en demasiados kilómetros, me acerco a Parres en coche. La primera parte no tiene mucho atractivo: simplemente subir por una empinada y poco transitada  carretera y bajar luego al Mazucu. Una vez allí  emprender unos cuatro kilómetros de ascensión al pico.
 

El problema surge al llegar al pueblo. La niebla está pegada a la montaña y no tengo ni pajolera idea de cómo subir. No tengo ganas de meterme en problemas, por lo que me doy la vuelta tranquilamente.

Este pueblo es tristemente conocido por un episodio de la guerra civil, hace 70 años, donde unos 5000 milicianos trataros de frenar a las columnas nacionales ayudadads por la legión Cóndor alemana.
Según Aurelio González, autor de "La batalla del Oriente de Asturias", «La batalla del Mazucu supuso el fin del Ejército republicano en el Norte y el último obstáculo que tuvieron que salvar las Brigadas Navarras en su avance por Asturias».
«Fue también la batalla más larga desde la caída de Bilbao, ya que las tropas republicanas lograron frenar durante catorce días el avance de las tropas franquistas», destacó el autor, al tiempo que definió esta batalla, que se desarrolló del 6 al 20 de noviembre de 1937, como «La Numancia asturiana». 
Esta resistencia obligó además a las tropas nacionales, que actuaron con profesionalidad y valentía, a cambiar de planes, ya que tenían como primeros objetivos entrar en Ribadesella y Cangas de Onís, «y se vieron obligadas a mantener un duro y sangriento combate que no esperaban»
Luis Aurelio González sostiene que esta batalla sirvió también de revulsivo para unas tropas que venían en retirada, «ya que lo único que les quedaba era la moral de combate». Recordó un titular de esos días del diario «Avance: «Vuelve la moral de Octubre» (en referencia a la Revolución de 1934). Pero esta ilusión duraría muy poco tiempo. «La superioridad numérica de las tropas franquistas, la profesionalidad de sus mandos y un mejor equipamiento hacía prever cual sería el desenlace», añadió. 
Como anécdota curiosa, la campana de la ermita es la parte superior de un obús de esa batalla.
   Así que pensando cómo completar el día, subo a un pico cercano, al cual se llega por una pista que da servicio a unos repetidores. Hace un par de años subí hasta aquí en bicicleta por lo que conocía el camino. Una vez arriba el paisaje es nulo. La niebla lo cubre todo. Descenso y por la misma carretera de nuevo hasta Parres. Hice algún kilómetro menos de los pensados pero así es la vida: Unas veces se llega y otras no.

* 

9 jun 2010

Otro entrenamiento.

Bueno. El entrenamiento de ayer fué parecido al del lunes: 20 kilometrillos, pero a menor ritmo.
Así que el amigo Paco y yo empezamos a trotar por la carretera que conduce a Brañes. Él sólo hará 14 kilómetros ya que este sábado tiene la carrera de Morcín, y debe de guardar fuerzas. Llegamos al Boquerón y nos metemos a la derecha, al Periurbano. De aquí a La Contriz, El Pevidal, Picu Paisano, Alto del Naranco y tomamos la carretera. Aquí nos despedimos ya que Paco se va para el CAO y yo sigo: Periurbano, Finlandesa, Casa Lobato, Teresianas, Ules y Cao.
Fueron 20.190 mts, en un tiempo de 1:54. Gasté 861 Kcal y las pulsaciones medias fueron de 129 ppm, las máximas 159 ppm y el desnivel de 863 mts.
Estoy tratando de averiguar los tiempos de corte en los distintos controles de la Travesera de Picos. Tengo empeñado en ello a Rafa "El Pupas". Nada más que sepamos algo, aquí lo diremos

Mañana será otro día

8 jun 2010

Un entrenamiento diario

Después de un domingo de descanso, comenzamos la semana con ganas. Sólo quedan dos de entrenamiento serio antes de la gran cita: La Travesera.
Los deberes de ayer eran hacer 20 kilómetros, los primeros suaves, en torno a las 130 ppm y los segundos 10 kmts más rápidos, alrededor de las 145 ppm. Por eso de que el entrenamiento sea más agradable y entretenido de hacer, me fuí para el Naranco, pasé por El Pevidal, Senda de Periurbano, carrertera de Brañes, Llubrió, Lloriana, Camino de Santiago por Llampaxuga hasta San Lázaro Paniceres y subida al CAO.
Muy buen día, sin mucho calor. Al llegar había corrido 1:52 hrs, había hecho 20 kmts, subiendo unos 907 mts y gastado 1.041 Kcal a una Fc media de 137ppm y una Fc máx de 160ppm.
Se puede ver cómo aunque el terreno es más favorable entre los 10 y los 14 kmts, las pulsaciones empiezan a subir, fruto de una mayor intensidad en la carrera.

17 may 2010

Arenas- Casetón de Ándara

Los dias se nos echan encima y tenemos que ir quemando etapas.
Este tramo, que nosotros vamos a hacer hoy de subida y bajada es el último de la Travesera. Nos planteamos recorrer unos 35 kilómetros, que suponemos nos llevarán hasta el refugio del Casetón de Ándara. Alwerto con botas y yo con zapatillas de montaña comenzamos la marcha y ni la dureza de la etapa ni la adversa climatología va a conseguir arredrarnos cuando a las 10:10 de la mañana abandonamos el aparcamiento de Arenas de Cabrales y carretera arriba llegamos al comienzo de la Senda de Caoru.
Esta senda, de posible origen romano, fué construida durante las guerras cántabras, allá por el años 29 y 19 a. C. Esta senda romana comunicaba Arenas de Cabrales por la Sierra de Portudera con Sotres para salir hacia Liebana por Aliva.
De todas formas, Guillermo Mañana Vázquez, nos cuenta que " La calzada de Caoru, considerada desde Arenas de Cabrales hasta su descenso al valle de Liébana en Espinama, no es un propiamente un paso a través de la cordillera. Une el valle de Cabrales con en valle de Liébana, con lo que para ir por este itinerario hacia la meseta se hace preciso remontar cualquiera de los puertos de la Cordillera Cantábrica que separan la Liébana de aquel territorio. 
Muchos autores la denominan Calzada romana de Caoru, y en no pocas ocasiones remiten, para justificar su calificativo de romano, al artículo de Julián Delgado Úbeda "Comentario a la obra de Saint Saud: Monographie des Picos de Europa" Peñalara X, num. 110´pag 35 y ss. Pero no encontramos en Delgado Úbeda aportación documental alguna que apoye las tesis de la autoría romana de este camino ni de su antigüedad como tal.
Las características de este camino, anchura, perfil de desniveles, tipo de pavimentación, etc no se corresponden en modo alguno con el trazado de un camino característico de la época romana, y sí, como máximo con la de los caminos medievales tardíos. La referencia más antigua de la que disponemos, y que se refiera a este camino, es del 16 de noviembre de 1779 y lo hace como "calzada o Cuesta de Caoro"" 
y además nos describe la senda de la siguiente manera:

CALZADA DE CAORU.
Margen derecha del Cares. Sector Arenas-Portudera. Asi sedenomina a la parte empedrada del histórico camino que desde Arenas de Cabrales conducía a Tielve y Sotres y continuaba a La Liébana por los Puertos de Aliva. Esta parte empedrada se localiza fundamentalmente al norte de Portudera. Al hablar especificamente de “calzada", aqui Ia restringimos por tanto al tramo que desde El Colléu Castiellu, el SE. de Arenas, asciende en diagonal y con abundantes zig-zags por La Peña hasta alcanzar la majada de Umardo. A partir de esta majada, y en dirección a Sotres por Tordin y Entreljano, el camino solo puede recibir el apelativo de “calzada” en tramos sueltos, por cuyo motivo no Io incluimos aqui en Ia  denominacién de Calzada de Caoru.
Desde El Colléu Castiello, y con empedrado  continuado, La Calzada asciende por el interior de Ia mancha de encinas conocida como El Ardinal, en cuyo interior pasa al borde del humedal de El Peyu El Ardinal. Tras salir a ladera despejada de boscaje, la calzada emboca a La Canal, que asciende en apretadas curvas, tras lo cual Ilega a La Cruz de Pruvia, donde un ramal del caminoasciende -derecha del camino en el ascenso hacia el Monte El Llambrial del Cocin y Fuenteteja. La Calzada prosigue ahora en suave ascenso a pasar, ya en las primeras laderas de Portudera por entre las muriadas praderias de La Bolera y El Propiu, a la derecha, y El Valleyu Oscuru, y El Jornial a la izquierda, y asi alcanzar El Collau Tambrin, desde donde asciende -curiosamente en el cauce del valle en ocasiones- hasta la Vega La Llagilerca, y dejando a la izquierda —ya en terreno llano para el camino- el Cuetu de Tras Las Cabafias 0 Cabeza Tras La Cuerre, y a la derecha la loma de La Jerra, Ilega a La Vega de Umardo, que atraviesa dejando por la pradera los Ultimos vestigios: Los Murios de Umardo, restos de los muros de piedra que defendian la vega del paso del camino. Aqui, ya sin calzar, el camino continúa por la Cuesta Las Cuerras descendiendo al Bau Las Cuerras en direccién a Tordin.

Añadido el 06-03-2012
La primera parte no es difícil de caminar. Entre bosques de robles y castaños vamos ascendiendo por buen camino tapizado de hojas. Pasamos el canal de la hidroeléctrica de Arenas y que procede de Pocebos y traspasamos una portilla que volvemos a dejar convenientemente cerrada.
Enseguida nos encontramos con un cartel de madera que nos anuncia el inicio de la senda romana, o lo que de ella queda. Una sucesión de piedras colocadas con mejor o peor suerte dificulta enormemente la marcha al estar mojadas.
La lluvia y el mal tiempo nos impiden recrearnos con el paisaje que dicen se ve desde aquí. Tres veces he pasado por aquí, y tres veces con mal tiempo.
Seguimos comiendo metros de desnivel y llegamos a la majada del Jornial, más adelante Tambrín y Tordín. Hay numerosas marcas blancas y amarillas así como varios postes, pero hay que estar muy atento para no perderse, ya que son múltiples los caminos que por aquí hay marcados.
El nuestro nos lleva al collado Posadoiro donde saco la foto que encabeza el post con las majadas de Tabaos entre lluvia y neblina. Comienza a nevar cuando bajamos luego a la Vega Espeyas. En este punto dejamos el Pr AS-127 y continuamos al frente.
Pasamos al lado de La Caballar, por un hayedo estupendo y al llegar al abrevadero en el collado, giramos a la izquierda. Poco después cruzamos la carretera y nos metemos en la pista que nos llevará al Casetón.
Esta pista era la salida de los materiales de las minas que a principios del siglo pasado horadaban este macizo. Llegaban al mar a través de Tresviso, el desfiladero de la Hermida y desde allí, llegaban a su destino navegando por el río en barcazas.
Subida y más subida, más suave eso sí. Comienza a aparecer la nieve en cantidades abundantes. Al principio no nos incomoda, pero a la altura de Antesoles, ya nos cuesta caminar.

Nunca había estado en este macizo con tanta nieve. No reconozco el entorno por el diferente contraste que le da el blanco de la nieve. Al fondo se ve el Macondiú, pero más allá es todo niebla. Al fin vemos el Casetón. antiguo dormitorio de los trabajadores de las minas, con la carretilla al frente cubierta de nieve.
 Hay gente en el refugio, que espera una mejoría del tiempo para hacer alguna actividad. Descansamos un rato, comemos algo y emprendemos el camino de regreso. Yo aún debo ir a las 24 Hrs de La Fresneda a corretear media hora...
35 Kilómetros y un desnivel de subida de 2.300 metros
Este es el mapa de la ruta seguida:
El perfil:

y la ruta en el wikiloc:

*

10 may 2010

Peñamayor

La nieve caida durante la semana hizo que muy a nuestro pesar tuviesemos que cambiar nuestros planes. Pensábamos atacar la última parte de la Integral de Picos, desde el Casetón de Ándara hasta el pueblo de Arenas de Cabrales, ida y vuelta pero dado que la nieve estaba a una cota de 600 metros, decidimos a últimísima hora cambiar los planes.
Aprovechamos los conocimientos que Juanchi atesora sobre la zona para lanzarnos a una ruta desde Fuensanta, pasando por les Praeres, el Pico Triguero, Peña Mayor y las Foces del río Pendón. Era la primera vez que me internaba en esta zona y todo en nuevo para mi. Añado que por circunstancias, tampoco llevábamos ninguno gps, por eso si meto la pata en la descripción, ruego perdón.
Partimos de Fuensanta, al lado de la embotelladora de agua homónima. Siguiendo el sendero de pequeño recorrido As-45 subimos por una empinada cuesta de hormigón, entre árboles y naturaleza. A los pocos metros vemos un venado que al notar nuestra presencia huye por los prados: el dia promete.
Llegamos a un cruce donde elegimos el camino de la derecha , el de la izquierda nos lleva a "Les Foces", y segimos ascendiendo, siempre sobre pista y leyendo los carteles indicadores.
Las empinadas cuestas hace que entremos pronto en calor y que la ropa de abrigo sea innecesaria. Pasamos por varias majadas y la niebla matinal le da al entorno un aspecto de cuento. Consultada la cartografía a posteriori, me indica que pasamos por El Tabléu, Faéu, hasta llegar hasta el Mayáu Pastor.
A partir de aquí dejamos el Pr As-45 y la pista va desaparenciendo dejando su lugar lugar a camino bien marcado, tanto por el paso de cientos de excursionistas como por marcas rojas pintadas en la piedras.
Poco a poco, sin mucha dificultad, llegamos a "Les Praeres".
Tomamos una pista en dirección a Anes que nos sube hacia las camperas, pastos rebosantes del agua caída estos días. La niebla está bajando y nos colocamos de nuevo ropa de abrigo. Cruzamos la campera y nos imaginamos los picos del Alto Nalón que dejamos a nuestra izquierda. Ascendemos entre prados y zonas boscosas rumbo al collado de Breza.
En Breza nos tomamos unas barritas, aire y un pequeño descanso. Aunque hay algo de niebla, se decide subir al Triguero y así lo hacemos, ya que somos muy disciplinados.
Así, tomamos rumbo oeste, para después de una corta pero exigente ascensión y cresteo, llegar al Picu Triguero.
Hace años me encontraba a los amigos en los bares o como mucho por la calle paseando. Pues ahora resulta que me los encuentro corriendo por el monte. Y es que si nos paramos a pensar, posibilidades hay bastantes.
Entre la niebla, y unos metros por debajo nuestro aparecen "los Mejido" y el amigo Seve. ¿Habrá pocas montañas en Asturias?

Allí nos hacemos unas fotacas para inmortalizar el momento y charlamos un rato.
Me imagino el paisaje que se verá un día despejado: Los Picos de Europa, Tiatordos. Retriñón, Peña Mea ... Impresionante ... debe de ser...
Nos ponemos en marcha, cada grupo por su lado, y nos vamos entre nieve, hacia nuestra próxima meta y tótem se esta sierra: El Peñamayor.
El trayecto hasta Peñamayor es muy cómodo, prueba de ello es que lo hacemos casi todo corriendo. En esta vertiente la niebla se disipa y la vista de los mil pueblos que se ven es de 270º. Guiados por el fino olfato e instinto de felino de Juanchi y en fila india nos vamos acercando a la base del pico. Es un último esfuerzo para llegar a la cumbre.
Ya tenemos hecho el desnivel. Nos encontramos muy satisfechos del día y durante un rato contemplamos la vista que hacia el norte se nos abre, y es que es en estos momentos cuando nos damos cuenta del lujo que es vivir en una región como ésta: pequeña, sin agobios demográficos, con playas, montañas, nieve, buena comida y mejor bebida.... (obsérvese el buzón de cumbre)
Una foto del grupo en la cumbre:
Nos colocamos las mochilas y a corretear monte abajo. No vamos a regresar por el mismo camino ya que en el Mayáu Pastor nos desviaremos para tomar las Foces del río Pendón.
En estos momentos me voy a permitir la licencia de obviar un episodio acaecido en el descenso y que, digamos, sirvió para relegar a Juanchi y a su singular sentido de la orientación a la cola del grupo....
Como decía, en Mayáu Pastor tomamos un desvío a la derecha para tomar de nuevo el Pr As-45 por un camino tradicional amplio, cómodo de caminar y algo dificultoso de correr sobre él debido a las piedras sueltas, que en su día era utilizado para el trasiego de hierba desde las praderas altas y que en fuerte bajada nos introducirá en Las Foces del Río Pendón.
Lo que nos espera abajo es otro mundo: Avellanos, hayas y carbayos de proporciones considerables. Agua por todas partes. Los arroyos Bomalu y Pendón vertebran este paraiso natural e impregnan el bosque de musgo, los caminos de humedad y el bosque de vida.

Como ya dije alguna vez no es mi mejor virtud ni la expresión ni la exposición de ideas. Me faltan palabras para describir la exuberancia sin caer en ridículas expresiones. Me viene a la cabeza la idea de que en algún momento del pasado, una gran parte de nuestra región podría haber sido así.
Llegamos a una caseta de muy fea fábrica, toma de agua para el abastecimiento de Nava, que nos devuelve a la realidad. Sólo nos queda correr por una senda cortada a media ladera y con las foces impresionantes a nustra derecha y abajo, que nos lleva a Los Fornos. Algo mas de pista y en un momento llegamos de nuevo a Fuensanta.
Siento mucho no poder ofrecer los datos que obtengo del gps, pero espero volver otro día, no sólo para tomar estos datos, sino para volver a disfrutar del paisaje y que no se me olvide un buen día como el de hoy.
Bibliografía: Acá, y allá

29 abr 2010

Por la sierra del Aramo

No es fácil encontrar un buen día para subir al Aramo. A las abundantes y persistentes nieblas que suele haber en esa sierra, se le añaden los cambios de tiempo bruscos o los dias de calor. Por eso ayer, aunque hacía algo de calor y humedad y dado que las previsiones metereológicas eran de estabilidad, nos decidimos a subir y hacer unas carreras por allí.

Salimos del aparcamiento del Angliru por la pista ganadera hacia el sur. Enseguida iniciamos la subida al Barriscal (1719) y no sin ciertas dificultades, coronamos. El buzón de cumbres y un montón de hierros oxidados nos dan la bienvenida. Hace bastante aire y no nos entretenemos. Desde aquí vemos nuestra siguiente cita: El repetidor del Gamoniteiro. Descendemos por terreno algo técnico, entre calizas muchas de ellas sueltas. En este sentido la orientación no es difícil ya que la marcha es en descenso y vemos delante todo el recorrido.
 Al llegar a la laguna al pié del Xistras giramos un poco a la derecha y tomamos la caja de una pista que tras tortuosas curvas y gran desnivel nos lleva a la cumbre del Gamoniteiru (1791).
Tomamos aire y tratamos de sacar unas fotos pero hoy la tecnología no nos acompaña: el teléfono no se deja.
Saltamos la valla y descendemos hacia la laguna (1571) (lago de la Cueva).
Ahora es importante mirar el itinerario de regreso, ya que al ir en subida y encajonados, vamos a perder las referencias. Vamos siguiendo un camino, no se si de ganado, montañeros o de ambos, que a ratos desaparece, pero que nos facilita mucho el regreso. Aún quedan algunos neveros que pasamos sin dificultad.
El calor, humedad, y la subida al Pienzu del domingo, empieza a pasar factura en las piernas.Vamos sudando y con bastante sed. Menos mal que ya estamos cerca del coche.
Nos cruzamos con varios grupos de montañeros a pesar de ser miércoles, y es que la cercanía de este enclave a Oviedo, Mieres... da mucho juego, sobre todo ahora que los días son más largos.
Después de refrescarnos en el abrevadero de ganado que hay al lado del aparcamiento, damos cuenta de un par de botellas de isotónica para calmar la sed que ya se estaba volviendo insoportable.
Nos salieron 12 kilómetros y un desnivel de subida de 825 metros.
Y la ruta en el wiki:
<iframe frameBorder="0" src="http://es.wikiloc.com/wikiloc/spatialArtifacts.do?event=view&id=872258&measures=off&title=off&near=off&images=off&maptype=S" width="500px" height="400px">iframe>

Noticias

Loading...